Ante feroz maquinaria de Pérez, disidencia buscará candidato único
El encuentro se habría desarrollado en un ámbito privado, con intermediación de allegados en común, y según distintas versiones, estuvo marcado por reclamos cruzados y desconfianzas acumuladas. Desde el entorno de Centurión señalaron que incluso se habría intentado involucrar al expresidente Mario Abdo Benítez como nexo político, aunque esa versión fue rechazada por el sector de Samaniego.
Las versiones sobre lo ocurrido difieren en puntos clave. Mientras fuentes cercanas al diputado abdista hablan de exigencias de alto calibre por parte del entorno de Samaniego —que incluirían espacios de poder a futuro y posicionamientos estratégicos más allá de la contienda municipal—, desde Causa Republicana desmienten que se hayan planteado condiciones ajenas al proceso electoral de Asunción.
En público, Centurión insiste en que la salida debe definirse mediante una medición objetiva, proponiendo la realización de encuestas para determinar quién está mejor posicionado y, en consecuencia, quién debería declinar su candidatura. Del otro lado, el equipo de Samaniego sostiene que el exintendente cuenta con mayor estructura territorial, reconocimiento y capacidad electoral para enfrentar tanto al cartismo como a la oposición.
La falta de consenso no solo refleja la interna fragmentada del sector disidente, sino que también pone en evidencia la dificultad de construir una candidatura única frente a un escenario electoral cada vez más competitivo, donde aparecen figuras como el cartista Camilo Pérez y la opositora Soledad Núñez.
Por ahora, ambas partes coinciden en que habrá nuevos intentos de negociación, pero el margen de maniobra es limitado. El cronograma de la Justicia Electoral establece que cualquier renuncia de precandidaturas debe formalizarse antes del 20 de abril, por lo que las próximas semanas serán decisivas para definir si la disidencia logra unificar fuerzas o llega dividida a la contienda por la capital.
