ANR da por superada crisis por máquinas de votación mientras crece tensión en el PLRA
Tras dos jornadas de revisión impulsadas por el Tribunal Superior de Justicia Electoral, representantes técnicos de la ANR dieron por concluido el proceso y aseguraron que las verificaciones realizadas despejaron todas las dudas planteadas sobre el funcionamiento de los equipos que serán utilizados el próximo 7 de junio.
Desde el Tribunal Electoral Partidario colorado señalaron que los controles desarrollados permitieron responder cada una de las consultas presentadas por los movimientos internos y defendieron el procedimiento realizado por la Justicia Electoral como una garantía de transparencia para los participantes.
La revisión extraordinaria había sido exigida principalmente por la disidencia colorada, sector que incluso llegó a plantear la suspensión del cronograma electoral hasta concretar una auditoría más profunda sobre el software y la programación de las máquinas.
Las sospechas comenzaron a instalarse luego de conocerse vínculos empresariales entre representantes locales de la firma proveedora Comitia MSA y sectores relacionados al grupo Ueno, cuyos directivos fueron anteriormente socios comerciales del presidente Santiago Peña.
En medio de ese escenario, el TSJE habilitó una revisión acelerada de los equipos con participación de apoderados técnicos de movimientos internos de la ANR. Según datos difundidos por la propia institución electoral, unas 16 personas participaron de las verificaciones realizadas durante las dos jornadas.
La Justicia Electoral insistió en que la auditoría oficial del sistema ya había sido desarrollada meses atrás, entre febrero y marzo, y que el procedimiento actual respondía más a una necesidad política de brindar tranquilidad a los actores partidarios de cara a los comicios.
Mientras el oficialismo colorado busca cerrar la discusión sobre las máquinas, el conflicto comienza a trasladarse al Partido Liberal Radical Auténtico, donde las posiciones aparecen divididas.
Los representantes técnicos liberales iniciarán desde este miércoles su propia revisión de los equipos en compañía de miembros del Tribunal Electoral Independiente del PLRA.
Dentro del principal partido opositor persisten fuertes cuestionamientos impulsados por sectores internos que sostienen que el sistema electoral podría ser vulnerable a manipulaciones o direccionamientos políticos.
Uno de los principales críticos es el senador Ever Villalba, quien viene denunciando supuestos riesgos de fraude y cuestionó duramente la designación del apoderado informático liberal encargado del control técnico de las máquinas.
Villalba incluso acusó que el responsable técnico tendría vínculos políticos con referentes del cartismo y con sectores cercanos al presidente del Congreso, Basilio "Bachi" Núñez, además de responder al entorno del gobernador centralino Ricardo Estigarribia.
La conducción oficial del PLRA rechazó esas acusaciones y defendió la designación, argumentando que previamente se verificó tanto la capacidad técnica como las posiciones políticas del profesional encargado de representar al partido durante las verificaciones.
Días atrás, el Comité Político liberal ya había debatido internamente las denuncias sobre las máquinas de votación y resolvió mantener vigilancia permanente sobre el proceso electoral, aunque sin acompañar los pedidos más extremos de suspender las internas.
Desde otros sectores opositores también comenzaron a surgir cuestionamientos hacia las denuncias de fraude. Algunos referentes consideran que insistir en teorías conspirativas sin pruebas podría generar desconfianza en el electorado y desalentar la participación ciudadana en los comicios.
El debate sobre las máquinas de votación vuelve así a instalarse en plena recta final hacia las internas municipales, en un clima político marcado por la desconfianza, las disputas internas y los temores sobre la transparencia del proceso electoral.