Analista político señala retrocesos democráticos en Paraguay y alerta sobre autocratización
Para el analista político Jorge Silvero, las instituciones paraguayas atraviesan un proceso de autocratización, es decir, una pérdida de la democracia lograda tras la caída de Alfredo Stroessner. Esto ocurre en un contexto similar al de otros países latinoamericanos, donde la fatiga institucional se refleja, por ejemplo, en cambios a las reglas electorales por parte del partido hegemónico y en la promulgación de leyes como la de control a organizaciones sin fines de lucro, que podrían debilitar la capacidad de la sociedad civil para contrarrestar el avance del Estado sobre las libertades.
En una entrevista exclusiva con el diario El Nacional, respondió que, según su análisis, las señales que dan a entender que estamos pasando por un proceso de autocratización se da por pérdidas, restricciones, déficits y retrocesos en distintos ámbitos políticos e institucionales.
"En 1989, el régimen político paraguayo experimentó un cambio brusco con el golpe que derrocó a la dictadura de Stroessner, marcando el inicio del proceso de democratización. Esta transición se canalizó jurídicamente en 1992 con una nueva Constitución que amplió significativamente los derechos ciudadanos. Aunque imperfecta, la democracia paraguaya de inicios del siglo XXI ofrecía un escenario de pluralismo político y una institucionalidad electoral creíble. Un ejemplo contundente fue la elección del vicepresidente en el año 2000, cuando Yoyito Franco, opositor, le ganó por un margen mínimo, menos de 1% de diferencia de votos, a Félix Argaña y el Partido Colorado reconoció su derrota. Ese gesto reflejaba confianza en el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE). Hoy, sin embargo, estamos transitando el camino inverso: un proceso gradual pero sostenido de autocratización, que se ha intensificado bajo el gobierno de Santiago Peña", lamentó.
Para Silvero Salgueiro, las señales son claras y mencionó varios ejemplos, como, primeramente, la creciente concentración de poder en el Ejecutivo. "Que ya venía gestándose en el gobierno de Mario Abdo, sobre todo mediante el uso recurrente —y de dudosa constitucionalidad— de la delegación legislativa, especialmente en materia presupuestaria", apuntó.
También el endeudamiento público "sin aprobación del Congreso contraviene directamente el artículo 202, inciso 10 de la Constitución, representando una mutación constitucional silenciosa y peligrosa".
Poder Judicial
En el plano judicial, el escándalo de los audios filtrados de Óscar González Daher (2017), senador y presidente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM) y, más recientemente, los chats del Diputado Eulalio "Lalo" Gomes, "ambos colorados, dejaron en evidencia un sistema de justicia profundamente corrompido y sometido al poder político. La justicia, lejos de ser garante de derechos, se ha convertido en un instrumento de conveniencia para los grupos dominantes, incluidos los narcos", lamentó.
Ley contra las ONG
Ley de control a las ONG, es otro que debilita a la capacidad de la sociedad civil. "La ley N.º 7363/24 —que supuestamente promueve la transparencia en organizaciones sin fines de lucro— constituye, en realidad, una herramienta para restringir la capacidad de acción de la sociedad civil. A menor acción de la sociedad civil, el gobierno tiene un mayor margen de acción sin rendir cuentas. Aumenta el descontrol", señaló y añadió que esta norma ha sido duramente cuestionada por organismos internacionales como la ONU, la CIDH, Amnistía Internacional y el Colegio de Abogados de Nueva York, por su "incompatibilidad con estándares democráticos internacionales", agregó.
También otro de los temas importantes y que demuestran este proceso son las "graves desigualdades estructurales en el ámbito electoral, que benefician sistemáticamente al Partido Colorado".
Voto en el exterior
Recordó que en el año 2011 se enmendó la Constitución para que los paraguayos residentes en el exterior puedan votar.
"En vez de ser un ejemplo de ampliación de la democracia es cada vez más uno de los mayores fracasos de la Justicia Electoral que no trabaja en ampliar el voto, sino que simula que acata y solo ofrece posibilidades reducidas de votación en el exterior. Con lo cual se alinea con las pretensiones del Partido Colorado", indicó.
"Al inicio del proceso democrático, las reformas electorales simbolizaban un avance al pluralismo democrático. Hoy, son un síntoma importante de retroceso. El Partido Colorado ha monopolizado el proceso legislativo, aprobando reformas electorales sin debate y valiéndose de su aplanadora. Es grave, un jugador puede cambiar las reglas de juego por sí solo", manifestó.
En este contexto, dijo que la oposición se ve reducida a un rol testimonial, sin capacidad de incidir en el rumbo del país, y eso lleva a un "proceso autoritario de concentración del poder, debilitamiento institucional y exclusión del pluralismo político: rasgos propios de una democracia iliberal. El Partido Colorado es hoy el último partido hegemónico en América Latina", alertó.
Instituciones "flojas"
En cuanto a las instituciones más deterioradas apuntó principalmente al TSJE. "Paraguay fue, durante un tiempo, una democracia electoral reconocida, pero hoy la capacidad del TSJE para garantizar elecciones justas y transparentes está seriamente en entredicho", acotó.
Mencionó que según el Latinobarómetro 2024: 'la confianza en el instituto electoral es un indicador de la calidad de las elecciones en cada país'. "Y en el caso de Paraguay es preocupante, pues, el TSJE solo consiguió un puntaje de 25 por debajo de la media de Latinoamérica con 34. Esta mala nota ya estaba presente en el Latinobarómetro 2020, cuando Paraguay estaba en la cola de la tabla con 13 puntos y la media latinoamericana estaba en 31. Es decir, la integridad del órgano electoral está en cuestionamiento desde hace un buen tiempo", advirtió.
Comentó que lo más preocupante es que este deterioro ocurre en un contexto de "regresión democrática". "La literatura especializada describe esta situación como una 'democracia iliberal': un régimen donde las autoridades acceden al poder por medios electorales formales, pero luego restringen derechos, manipulan instituciones y debilitan el Estado de derecho. Es exactamente lo que está ocurriendo en Paraguay", lamentó.
En este sentido, concluyó que "las libertades políticas están en retroceso, y las instituciones que deberían servir de contrapeso -como el Congreso, el sistema judicial y el TSJE- están cooptadas o neutralizadas. En consecuencia, la ciudadanía pierde no solo su confianza en el sistema, sino también su capacidad de ejercer plenamente sus derechos", sentenció.