Analista dice que debe cortarse la corrupción en las cárceles para recuperar el control
José Amarilla, analista en temas de seguridad, abordó en una entrevista exclusiva con el diario El Nacional sobre los últimos acontecimientos que se produjeron la semana pasada y que tienen que ver con la explosión de realidad de que el Gobierno aún no puede controlar las penitenciarías de los grupos criminales como el clan Rotela o el Primer Comando Capital (PCC). Aseguró que se debe cortar la corrupción que se recauda en las cárceles para empezar a recuperar el control.
Amarilla, al ser consultado, sobre qué falta para realmente se pueda controlar el poder en las penitenciarías y evitar que clanes criminales lideren los lugares, reconoció que “no hay que ser ingenuos respecto a las organizaciones criminales. Son fuertes, resilientes y no sé rigen por las leyes. Brasil, con todos sus recursos en seguridad y defensa, tiene enormes problemas para mantener el control de sus prisiones”, apuntó.
Sin embargo, considera que, en nuestro caso, “sería un excelente comienzo cortar la corrupción que recauda de las cárceles: un número indeterminado de funcionarios las toman como cajas chicas para recaudar, y eso hace que crezca un monstruo de mil cabezas”, cuestionó.
El miércoles, autoridades informaron sobre un amotinamiento en la Penitenciaría Regional de Pedro Juan Caballero, una pelea que se inició por integrantes del clan Rotela y el PCC, que, finalmente, se cobró la vida de cuatro reclusos, tres de ellos con arma de fuego y uno con arma blanca.
El año pasado, tras el operativo Veneratio, el ministro Ángel Barchini, aseguró que el gobierno había recuperado el control de las cárceles, pero que en estos últimos días se han registrado que la realidad sigue siendo otra.
Respecto a que, si los traslados de los reos están ayudando en alguna medida a avanzar en eliminar dicho poder, opinó que es “una medida paliativa, sin dudas, y llevó mucho tiempo que una administración se animase a hacerlas. Es algo necesario, pero no suficiente para controlar la actividad de estos grupos. El caso de PJC, de hecho, es una prueba de eso. Es imprescindible una estrategia nacional que, además, necesita de cooperación externa”, acotó.
Agregó que el Ministerio de Justicia, puede tener dinero para inversiones, pero eso no lo llevará a buscar una solución definitiva si no cuenta con estrategias.
“Presupuestariamente, el MJ es la cenicienta del gabinete. Tiene dinero para inversiones, pero al carecer de una estrategia de plazos, históricamente recae en la inercia, y la inercia es un excelente cómplice para las pandillas y las bandas criminales. Podemos invertir en muchas cárceles nuevas y excelentes. Pero si no tenemos además una carrera penitenciaria seria, recursos humanos capacitados, tecnología y presupuesto operativo, siempre estaremos en lo mismo”, concluyó.
Integrantes e incluso líderes del clan Rotela y el PCC están hace varios años recluidos en las penitenciarías del país, desde donde se sabe que manejan sus negocios y a pesar de que han sido trasladados como el caso de Armando Javier Rotela, líder del clan que lleva su apellido, igual siguen manejando su poder desde las cárceles.
Motín en PJC
La semana pasada se registró un motín en la cárcel de Pedro Juan Caballero, con reportes de heridos y, aparentemente, varias personas privadas de libertad que habrían fallecido. Según testigos, el enfrentamiento, que incluyó disparos, habría sido entre integrantes del Clan Rotela y el PCC.
Los fallecidos fueron identificados como: Pedro Javier Cabañas Florenciano (PCC), Jonatán David Melida alias Ciudad (clan Rotela), Ignacio Barrios alias Toto'i (clan Rotela), Óscar David Riquelme (Clan Rotela).
Operativo Veneratio
El operativo Veneratio (fidelidad a Dios y la patria) ejecutado por primera vez en el Gobierno de Santiago Peña en contra del clan Rotela, ejecutó el “modo Bukele” de aplastamiento de bandas criminales.
El proyecto consistía principalmente en desarticular a la banda que hegemonizaba Tacumbú. La misma llevaba meses en la mira. Y que incluso hubo cooperación internacional, que, acopladas a la diseñada por autoridades nacionales, llevó a la práctica el asalto a Tacumbú.