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Alliana presiona por cambios en el gabinete y expone tensiones internas en el oficialismo

El vicepresidente Pedro Alliana volvió a instalar el debate sobre la continuidad de varios ministros al insistir en que el presidente Santiago Peña debe realizar ajustes en su equipo, en un contexto de crecientes cuestionamientos dentro del propio oficialismo.
Vicepresidente Pedro Alliana. Web.

Sus declaraciones se dieron luego de un acto político en Asunción, donde también quedaron expuestas señales de incomodidad dentro del movimiento oficialista. El titular de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, lo había calificado públicamente como "paño de lágrimas", en referencia a su rol frente a los reclamos internos, una frase que terminó evidenciando el clima político puertas adentro.

Lejos de retroceder, Alliana reafirmó su postura y sostuvo que ya había trasladado al jefe de Estado las críticas hacia algunos integrantes del gabinete en distintos ámbitos, tanto en privado como en reuniones formales e incluso públicamente. Según explicó, estos planteamientos no respondieron a una estrategia de exposición mediática, sino a una preocupación real por el rumbo de la gestión.

El vicepresidente también defendió su forma de hacer política, basada en el contacto directo con la dirigencia y la ciudadanía, y aseguró que seguirá canalizando inquietudes sin buscar protagonismo. En ese sentido, remarcó que su rol implica escuchar y transmitir reclamos, aun cuando estos apunten al propio Ejecutivo.

A pesar de estos planteamientos, el presidente no avanzó hasta el momento con cambios en su gabinete. En lugar de remociones, la postura ha sido exigir mejores resultados en la gestión, evitando movimientos que puedan interpretarse como señales de debilidad política.

En paralelo, Alliana dejó abierta la puerta a su futuro electoral. Indicó que su prioridad inmediata son las elecciones municipales y que, una vez finalizado ese proceso, evaluará una eventual candidatura presidencial para el 2028.

Dentro del oficialismo, el escenario aún no está definido. Aunque en su momento fue mencionado como una figura con proyección, la decisión final dependerá del clima interno y de evaluaciones que el propio vicepresidente prevé realizar antes de tomar una determinación.

De esta manera, el planteo sobre cambios en el gabinete no solo refleja una discusión sobre gestión, sino que también deja entrever tensiones políticas más amplias dentro del oficialismo, en un momento en que comienzan a perfilarse las disputas de cara al próximo ciclo electoral.