Alivio financiero para ambas partes en Yacyretá
El gobierno argentino oficializó un decreto que establece nuevas pautas para la operación y comercialización de la energía generada por la Central Hidroeléctrica Yacyretá, compartida con Paraguay. La medida fija el pago de USD 28 por megavatio-hora (MWh), un aumento significativo respecto a los USD 17 por MWh que Paraguay venía percibiendo por la cesión de energía.
El acuerdo se da en el marco de un proceso de negociación entre ambos países, iniciado meses atrás por encargo directo de los presidentes Santiago Peña y Javier Milei. En abril de 2024, los ministros de Economía, Carlos Fernández Valdovinos (Paraguay) y Luis Caputo (Argentina) fueron designados para diseñar una solución rápida y definitiva al conflicto tarifario y a las deudas acumuladas en torno a la Entidad Binacional Yacyretá (EBY).
Impacto financiero inmediato para Paraguay
Luis Benítez, director paraguayo de la EBY, calificó la medida como un avance clave para superar la prolongada crisis financiera que afectaba a la entidad. Destacó que el nuevo precio otorga previsibilidad al presupuesto de la institución y permite la reactivación de compromisos económicos detenidos, como el pago a proveedores y la continuidad de programas sociales.
"Hace dos años enfrentamos serias dificultades económicas. Esta nueva tarifa nos permite ordenar nuestras finanzas y planificar con mayor precisión", expresó Benítez.
El brazo Aña Cuá vuelve a cobrar impulso
Uno de los aspectos centrales del acuerdo es la reactivación de las obras civiles del brazo Aña Cuá, paralizadas por falta de fondos y conflictos administrativos. Esta extensión hidroeléctrica es considerada estratégica tanto para aumentar la generación de energía (hasta un 10 % más) como para dinamizar la economía local con más de 1.000 empleos directos.
Ya se han invertido USD 200 millones, y aún se requieren unos USD 400 millones adicionales para concluir la obra. El gobierno paraguayo considera este proyecto como prioritario debido al crecimiento sostenido de la demanda energética en ambos países.
Un decreto que prioriza la estabilidad energética y fiscal
Según el decreto publicado por el boletín oficial argentino, la nueva normativa apunta a "optimizar el suministro energético entre Paraguay y Argentina", además de "garantizar la viabilidad financiera de la EBY" y establecer "un enfoque de déficit cero que evite la acumulación de deuda pública".
La medida también estipula la asignación eficiente de la energía producida, en línea con los compromisos financieros de ambos países.
Deudas saldadas y compromisos futuros
Benítez informó que Argentina ya se encuentra al día con los pagos correspondientes a la cesión de energía, tras abonar USD 130 millones pendientes. Además, se prevé incluir en el nuevo esquema un presupuesto para cubrir una deuda bancaria de USD 78 millones.
El acuerdo contempla que en los próximos días se firme un documento conjunto entre Cammesa (Argentina), Ande (Paraguay), la Secretaría de Energía argentina y la EBY, que oficialice la nueva tarifa. Luego de la firma, la Secretaría de Energía del vecino país tendrá un plazo de 15 días para emitir la resolución definitiva.
Un paso adelante en medio de restricciones económicas
La negociación se concretó tras la primera visita oficial del presidente argentino, Javier Milei, a Paraguay, realizada el pasado 9 de abril. Allí, junto a Santiago Peña, se acordó la necesidad de establecer una tarifa más realista y destrabar los puntos críticos de la cooperación energética binacional.
Aunque el acuerdo representa un alivio importante, no se trata de un gesto desinteresado. Argentina, que enfrenta severas restricciones fiscales y financieras, necesita asegurarse un flujo energético constante y en condiciones previsibles, mientras Paraguay busca sostener su creciente demanda y mantener a flote su infraestructura energética.
Ambas naciones ganan en previsibilidad, pero también se enfrentan al desafío de mantener esta nueva etapa de cooperación bajo un marco sostenible y mutuamente beneficioso.

