A nueve años del 31M, el caso Rodrigo Quintana vuelve al centro de la memoria y la política
En ese marco, familiares, dirigentes y jóvenes convocan a un acto de recordación en la sede del Partido Liberal Radical Auténtico, donde se rendirá homenaje al dirigente fallecido durante la irrupción policial ocurrida en 2017.
La actividad será encabezada por su hija, Sol Quintana, quien además se proyecta políticamente dentro del liberalismo como candidata a liderar la Juventud Liberal. El encuentro está previsto para la mañana y apunta a reunir a referentes partidarios, allegados y ciudadanos que deseen mantener viva la memoria de lo ocurrido aquella madrugada.
Rodrigo Quintana, de 26 años, era dirigente juvenil oriundo de La Colmena cuando fue alcanzado por disparos durante el ingreso de efectivos policiales al local del PLRA. Su muerte se produjo en el contexto de las protestas contra el intento de modificación constitucional que buscaba habilitar la reelección presidencial, un proceso impulsado en ese entonces por sectores políticos que generó una fuerte reacción ciudadana.
Las manifestaciones de aquella jornada derivaron en disturbios que incluyeron el incendio parcial del Congreso y una posterior represión en distintos puntos del centro de Asunción. Fue en ese escenario que agentes de la Policía avanzaron hasta la sede liberal, donde se produjo el hecho que terminó con la vida del joven dirigente.
Con el paso del tiempo, el caso tuvo derivaciones judiciales que concluyeron con la condena del agente policial identificado como autor de los disparos. Sin embargo, sectores políticos y sociales continúan señalando que aún quedan aspectos sin esclarecer, especialmente en lo referente a las responsabilidades superiores y a la eventual coordinación política de los hechos.
En ese sentido, desde la oposición se ha insistido en la necesidad de profundizar las investigaciones, recordando que en su momento se denunciaron posibles vínculos entre actores políticos y decisiones operativas durante la intervención policial, aunque varias líneas de indagación no avanzaron.
El aniversario encuentra así al caso aún presente en el debate público, no solo como un hecho judicial cerrado en parte, sino como un episodio que sigue interpelando a la institucionalidad y a la memoria colectiva sobre los límites del poder y el uso de la fuerza estatal.