Se cumplen 7 años de la sangrienta y oscura noche del 31 de marzo del 2017, en la que el poder político del entonces presidente Horacio Cartes intentó torcer la Constitución Nacional, provocando un estallido social en la capital que derivó en la quema del Congreso y la reacción de la Policía Nacional, con uno de sus uniformados asesinando al joven dirigente liberal Rodrigo Quintana.
El 31 de marzo de 2017, una mayori?a de 25 senadores se reuni?a a puertas cerradas para aprobar el controvertido proyecto de reeleccio?n presidencial vi?a enmienda constitucional, buscando hacer posible la reeleccio?n de Horacio Cartes y Fernando Lugo, prohibida por la Carta Magna. Antes ya habi?an sancionado la modificacio?n del reglamento interno para dejar el camino abierto a la introduccio?n de la figura.
Una gran parte de la ciudadani?a considero? esto como un atropello a la institucionalidad y decidio? salir a las calles para oponerse. Las protestas en las cercani?as del Congreso motivaron a una violenta represio?n policial, con carros hidrantes y disparos de balines de goma, dejando varios heridos de gravedad, entre ellos, el diputado liberal E?dgar Acosta, quien debio? someterse a varias operaciones de reconstruccio?n facial porque los disparos pra?cticamente le desfiguraron el rostro.
Los manifestantes crecieron en nu?mero al caer la noche. La Polici?a se replego? y un grupo de personas atropello? el edificio del Congreso y luego lo incendio?.
El caso ma?s grave fue el asesinato del joven militante del PLRA, ya que aquella noche la polici?a irrumpio? en el local de la principal fuerza poli?tica de oposicio?n sin orden judicial alguna, con la arbitrariedad represiva de la e?poca de la dictadura. La Fiscali?a y la Justicia no lograron determinar quie?n dio la orden de atropellar el local partidario.
Algunos medios periodi?sticos lo bautizaron como “el Marzo Paraguayo de Cartes”, compara?ndolo con los sucesos histo?ricos, tambie?n tra?gicos, de la gesta ciudadana de marzo de 1999.
Los sucesivos ana?lisis sobre los hechos de marzo del 2017 coinciden en resaltar que, de alguna manera, fue el propio gobierno de Horacio Cartes el que termino? provocando la debilidad institucional en el pai?s, generando en la poblacio?n una falta de confianza en las instituciones por la misma impunidad generalizada, y la evidente vulnerabilidad del sistema judicial.
Noche oscura
El 31 de marzo, con su secuela de humo y muerte, tambie?n su cuota de injerencias externas, deja entrever que los sucesos de aquella tarde, noche y madrugada fueron supervisados por las ma?s altas esferas del gobierno.
Las ima?genes de las represiones frente a la sede parlamentaria, la quema del Congreso y el asesinato del joven liberal Rodrigo Quintana recorrieron el mundo, convirtie?ndose en el rostro ma?s feo y vergonzoso del Paraguay.
Incluso el Comite? contra la Tortura de la ONU expreso? su preocupacio?n por “la presunta ejecucio?n extrajudicial de Rodrigo Quintana, durante el operativo policial” que se dio el 1 de abril en el local del PLRA. En el informe del comite? resalta la expresio?n “presunta ejecucio?n extrajudicial” para referirse al asesinato de Quintana a manos de la Polici?a Nacional. Tambie?n expresaba su preocupacio?n ante informaciones que denunciaron “el uso desproporcionado de la fuerza por parte de la Polici?a Nacional, e incluso actos de tortura y malos tratos contra personas arrestadas, en el marco de los disturbios originados por las protestas ocurridas en Asuncio?n”.
El naranja oscuro de las llamas devorando el edificio del Congreso, asi? como la tremenda secuencia que muestra a un Rodrigo Quintana, desarmado, y siendo asesinado de espaldas en pleno local del PLRA, les mostraron al mundo entero el verdadero Paraguay que cuesta tanto dejar atra?s.