La historiadora Milda Rivarola reflexiona en una entrevista exclusiva para el diario El Nacional sobre el estado de la democracia paraguaya 36 años después de la caída de Alfredo Stroessner, que se recuerda este fin de semana (2 y 3 de febrero de 1989). Señala que ni el Estado, ni el gobierno, ni los partidos políticos, incluyendo a la oposición, celebran esa fecha como un hito democrático, algo que no se refleja con otros países donde sí se celebra la transición democrática.
“Una vez más el Estado, el gobierno, los partidos no van a celebrar esa gesta. Lo que significa que para el Estado, el gobierno, los partidos, incluso los partidos de oposición, los progresistas, la democracia que construyeron fue mala porque no les importaba por eso no se celebra la llegada de la democracia como celebran en Chile, en España, en aAgentina, en todas partes”, añadió.
Para Rivarola, esta falta de reconocimiento refleja una democracia débil, construida sin un compromiso real con los valores democráticos. Además, denuncia que actualmente se intenta silenciar a la sociedad civil a través de medidas económicas, políticas y represivas.

Sociedad civil reflexiona
Según Rivarola, lo que está sucediendo ahora, a 36 años es, según ella, algo impresionante, porque sostiene que es la sociedad civil la que está reflexionando acerca de lo que fue el stronismo y está contando y mostrando al mundo.
“Mientas acá todos se callan y no quieren hablar. El mayor foro mundial de arte occidental va a presentar lo que es el stronismo y va a volver cargada de agua, de premios”, resaltó.
La experta mencionó una película sobre el stronismo (Bajo las banderas, el sol, de Juanjo Pereira) que ha sido seleccionada en uno de los mayores foros mundiales de cine (Festival Internacional de Cine Berlinale 2025). “Se les va a mostrar a los europeos lo que los paraguayos no quieren ver”, añadió.
Juego de ocultamiento
De esta manera, la historiadora ironizó diciendo que mientras en el exterior se reconoce y valora esta obra como una denuncia histórica, en Paraguay prevalece el silencio y la negación del pasado.
“Es un juego de ocultamiento y verdades muy interesantes, que lo que acá no se celebra y se calla alcanza los niveles de ilustración y de exhibición sin antecedentes”, concluyó.
Aquel 2 y 3 de febrero
Aquel 2 y 3 de febrero de 1989 marcan la caída del régimen de Alfredo Stroessner en Paraguay, que duró 35 años. Este hecho histórico fue el resultado de un golpe de Estado liderado por el general Andrés Rodríguez, antiguo aliado de Stroessner. El golpe comenzó con enfrentamientos en Asunción entre fuerzas militares leales al régimen y los golpistas. Finalmente, Stroessner fue derrocado, detenido y exiliado a Brasil.
La caída de Stroessner marcó el inicio de un proceso de transición hacia la democracia en Paraguay, aunque este proceso ha enfrentado numerosos desafíos, como la consolidación de instituciones democráticas, la lucha contra la corrupción y el reconocimiento de las víctimas de la dictadura.
Este fin de semana, se conmemora el aniversario de esos días históricos, aunque persisten debates sobre cómo se recuerda y celebra este momento en la historia del país.