Osvaldo Bittar, quien se desempeñaba como embajador en el Líbano, denunció su destitución por negarse a violar la ley. Afirmó que recibía las instrucciones por parte del vicecanciller Víctor Verdún, en forma verbal, nada escrito, y que no estaría dispuesto a "cumplir instrucciones contrarias a las leyes y normas".
Recordó que la embajada que estaba a su cargo "no era un paraíso", al contrario, que todos los funcionarios que pasaron por ese lugar han tenido procesos civiles, penales y administrativos.
El caso que llevó a la destitución de Bittar fue haber pedido un corte administrativo en el Ministerio de Relaciones Esteriores para investigar por que se emitían pasaportes stickers de visa y fue ignorado, mencionó.
La Fiscalía había solicitado a la Cancillería que aclare por qué dieron pasaportes a personas vinculadas al crimen organizado, Bittar insistió en el pedido y el vicecanciller Verdún lo habría amenazado.