El exjefe del Departamento de Investigación de Delitos, Tomás Ramón Paredes Palma, y el suboficial Arnaldo Andrés Báez fueron sobreseídos en el caso del joven liberal Rodrigo Quintana, a pedido de la fiscal adjunta Nancy Salomón, del caso 31M. Paredes Palma había sido imputado por supuesta inducción a un subordinado a cometer hecho punible, mientras que Báez está procesado por presunta coacción.
En la causa está acusado el policía Gustavo Florentín, quien ejecutó el disparo mortal, contra el exdirigente juvenil liberal por homicidio doloso. Los hechos ocurrieron en las protestas del 31 de marzo del 2017, en contra de la enmienda pro reelección del expresidente Horacio Cartes.
El suboficial está acusado por el asesinato, pero actualmente se encuentra libre porque ya compurgó los cinco años de cárcel, que es la pena mínima por homicidio.
Cabe mencionar, que este año se cumplió 7 años del asesinado del liberal.