Paraguay: Doscientos ocho años de vida como República
“El Paraguay ama la libertad y se ha hecho idólatra de su independencia”, respondían, un 25 de octubre de 1813, el doctor José Gaspar Rodríguez de Francia y el Brigadier General Fulgencio Yegros, ambos cónsules de la República, al comisionado del Gobierno porteño, Don Nicolás Herrera, que había llegado hasta Asunción, “con el fin de convencer al Paraguay de enviar representantes a la Asamblea General, a realizarse en Buenos Aires.
Las palabras de aquel entonces, y los sucesos previos a la misma, que tuvieron lugar durante el Congreso de 1813, aún resuenan en el devenir y en la impronta de cada paraguayo, que hace de la libertad un culto ante el cual no ha dudado jamás en ofrendar su propia vida en aras de su independencia. Y así lo ha hecho, cuando la afrenta a la patria, a la república, era intolerable y su heredad en dos oportunidades se vio amenazada.
Un 12 de octubre de 1813, el Congreso General, que se había reunido en Asunción desde el 30 de setiembre de 1813 en el “Templo de Nuestra Señora de la Merced”, con la asistencia de más de mil diputados, proclamó la República, tomando para sí el modelo institucional romano, eligiendo dos cónsules (uno civil y el otro militar); el doctor Francia y el Brigadier Yegros, quienes se turnarían en el poder por un periodo de cuatro meses.Muchos historiadores consideran que el modelo romano adoptado en aquel Congreso es una influencia e inspiración del doctor Gaspar Rodríguez de Francia, quien a su vez da sustento a su idea en tres fuentes. Dice al respecto Pierangelo Catalano, quien fuera catedrático de Derecho Romano por la Universidad de Roma “La Sapienza”, que dichas fuentes son; “la historia de la Compañía de Jesús, el pensamiento de Rousseau, y la historia de Roma republicana”.
En relación a la ideología del doctor Francia, con respecto a Roma, cuenta Catalano que el mismo era “profesor de latín y después de teología en el Real Colegio Seminario San Carlos en Asunción, y que ejerció la abogacía con integridad. Elector juez en 1808, se mostró incorruptible (...) y tenía en su biblioteca numerosos libros de derecho romano y de historia romana”. Más adelante el catedrático sostiene que el experimento de la República, basado en el modelo institucional de la antigua Roma, “tuvo éxito a la fuerza de los paraguayos campesinos - militares y produjo, en el curso de su desarrollo, la organización de una república en abierto conflicto con el sistema Capitalista internacional”.
Es interesante notar aquí, que años más tarde, el 20 de mayo de 1846,a pedido de Don Carlos Antonio López, el poeta y escritor uruguayo, Francisco Acuña de Figueroa, a través del gobierno del Uruguay entregaba el texto del Himno Nacional paraguayo, que en su segunda estrofa, evoca nada más ni nada menos, la inspiración de una nueva república basada en el diseño romano diciendo; “Nueva Roma, la Patria ostentará, Dos caudillos de nombre y valor, Que rivales, cual Rómulo y Remo, dividieron gobierno y poder”. Sin dudas, dicha estrofa, evoca a los primeros cónsules; Francia y Yegros.
Con la mencionada determinación asumida en 1813, el Paraguay se constituía en el primer país de la región en adoptar la forma republicana para el Estado. Dos años antes, el 14 y 15 de mayo de 1811,el país había logrado su independencia que, al decir del escritor uruguayo, Eduardo Galeano, fue “la única experiencia exitosa de desarrollo independiente en América Latina, entre los años 1813 y 1870”.Pero aquel Congreso de 1813 fue más allá. No solo dotó al país de un modelo institucional que hoy, 12 de octubre de 2021, 208 años después, sigue tan vigente a pesar de cuestionamientos en su eficacia(quizás no en el modelo, pero sí en la efectividad de su respuesta a las actuales aspiraciones sociales).Los mil cien congresistas que habían llegado “desde todas las Villas, Departamentos y Distritos de toda la vasta extensión” del país,aprobaron también “el sello de armas” y dictaron “un Reglamento de Gobierno Provisorio, hasta la determinación del futuro Congreso”.
Vale resaltar que aquellos 1.100 congresistas, fueron designados en forma democrática, en elecciones populares y libres, mediante el voto de todos los ciudadanos de cada una de las poblaciones y en proporción al número de los electores.
En cuanto al “Reglamento de Gobierno Provisorio”, hay quienes sostienen que la misma puede constituirse en la “génesis” de las posteriores constituciones que con el correr de los años conoció la República. Incluso algunos se aventuran en señalar que a pesar de sus deficiencias puede ser considerado como una primera Carta Magna.
Al respecto, en un artículo publicado en el 2011, el Doctor Luis Lezcano Claude hecha luz sobre el asunto señalando que “(...) por el hecho de organizar el gobierno, aunque fuera con grandes deficiencias en cuanto al equilibrio y la división de funciones de los órganos creados, e incluso sujetando la creación de uno de ellos (el judicial) al criterio de otro, además de otras cuestiones, el Reglamento de Gobierno de 1813 debe ser considerado como la primera ley de carácter constitucional que tuvo el Paraguay”.
Finalmente se puede concluir que, en pleno siglo XXI, la esencia original de la república permanece y sigue vigente e intacta a pesar de significativos cuestionamientos a la construcción del estado de derecho, idealizado en la Constitución Nacional de 1992. Más allá de las imperfecciones de la vida democrática y republicana, es posible afirmar que el Paraguay desde hace más de 210 años, es un país libre e independiente. Es una Nación que defiende en forma permanente su soberanía, que evoca su autodeterminación como pueblo y convive con las demás naciones vecinas exaltando siempre su vocación pacifista y de apego a los principios de la república.
¡¡¡Viva la República!!!