Mujeres indígenas. Visión política. Resistencia estratégica

Día Internacional de la Mujer Indígena.

La condición de la mujer, en su diversidad, ha evolucionado dando saltos significativos y momentos de estancamiento, que suelen parecer retrocesos, pero que son convertidos en tiempos de reflexión personal y colectiva, para avanzar nuevamente con pasos seguros, ganando posiciones en la marcha por la inclusión en igualdad real. Desde la mirada de la diversidad, voy a referirme en estas páginas exclusivamente a las mujeres indígenas, porque en la semana, el día 5 de setiembre, se ha celebrado el Día Internacional de las Mujeres Indígenas, ocasión en que ellas se manifestaron con una conferencia de prensa a través de un contundente comunicado con el encabezado "Las mujeres indígenas resistimos". Para ello, eligieron un lugar emblemático, la vereda de la casa del Instituto Paraguayo del Indígena, INDl, entidad creada para la protección de los "ñandeypykuera", como reza un pequeño cuadro exhibido en la entrada del local, el que fue clausurado desde hace unos años, y sus oficinas trasladadas a un centro militar en Asunción.  Este traslado nunca fue aceptado por los pueblos indígenas.

Desde hace tiempo estoy observando la notable capacidad estratégica de las mujeres indígenas en sus actuaciones políticas, en la construcción de las políticas públicas y en su capacidad colectiva de comprensión y tolerancia en los procesos de articulación de sus organizaciones interétnicas, siempre en el marco de la aceptación de la identidad cultural de cada pueblo.  En esta semana en que se celebra el Día Internacional de las Mujeres Indígenas, ellas han mostrado su máxima capacidad de resistencia y de visión política para el manejo de sus reclamos, y de su sabiduría ancestral para indicar al Estado paraguayo lo que les corresponde en derecho, lo que ha sido creado para ellos y ellas, los pueblos indígenas, ya que desde hace unos meses viven angustiados con una carga pesada de indignación, a causa de las determinaciones adoptadas por el presidente del Instituto Paraguayo del Indígena, INDI, en el sentido de crear solamente oficinas regionales.

No hay dudas de que no quieren ver a los indígenas en las calles de Asunción, y el presidente del INDI, siguiendo los pasos de sus antecesores, ha tratado de removerlos de la capital desde el primer momento de su gestión, intentando mudar la oficina del INDI a Ñemby. Fracasado en ese intento, no encontró otra mejor idea que anunciar el cierre de la oficina de Asunción, comunicando que se abrirían tres sedes regionales para presentar sus reclamos, dos en el Chaco y una en la Región Oriental. En fin, liado en sus laberintos, vive el INDI con su tragedia en la impotencia de actuar en su función principal, la legalización de tierras comunitarias, tratando de calmar las protestas con la oferta de víveres que acaban al día siguiente y sólo favorece al negocio de los proveedores.

Pronto las organizaciones indígenas reaccionaron, entendiendo perfectamente que esta maniobra se trataba de acallar sus voces y su visibilidad en la capital, y lanzaron sendos comunicados y protestas, y ahora las mujeres indígenas tuvieron la brillante idea de celebrar su Día Internacional en la vereda del local clausurado.   Apuntando al objetivo en forma directa y al mismo tiempo, con elegancia incuestionable, tres articulaciones de mujeres indígenas del país, Mujeres Indígenas del Paraguay, Kuña Guaraní Aty y la Coordinación de Mujeres Rurales, CONAMURI, se unieron para realizar una conferencia de prensa en un lugar emblemático, con un mensaje claro y contundente que significa: Esta es nuestra casa, nos pertenece, y el INDI debe tener su domicilio y su oficina de atención aquí, en esta sede de la capital.

Sin duda, los movimientos feministas del mundo, en su diversidad, hemos aprendido a conocer de alguna forma el arte de la guerra, una guerra que se maneja con las mejores armas: la razón y el derecho.  En eso, las mujeres indígenas son campeonas. Y esta vez, lo han demostrado, lanzando su manifestación de protesta en el lugar estratégicamente correcto, con un comunicado breve, pero integral en su contenido, expresando su preocupación sobre varios aspectos concernientes a la violencia contra las mujeres y las niñas, el abuso sexual contra niños y niñas, la educación y los servicios de salud y el despojo de sus tierras y sus bosques, y reivindicando el domicilio de la oficina del INDI en Asunción, con estas palabras que nos invita a la reflexión:  "Es también un día para defender la riqueza cultural  que representan los 19 pueblos que hemos resistido y sobrevivido a pesar de todo en este Paraguay que es tan nuestro como de quienes pretenden relegarnos a oficinas regionales y desanimar nuestra participación en la capital, el espacio donde se encuentran las decisiones políticas, sociales, económicas y culturales de nuestro país. Oficinas regionales, sí, pero exigimos que el INDI, la gran casa de los pueblos indígenas, siga funcionando en Asunción, como lo establece el Estatuto de las Comunidades Indígenas".