La política cambiante

La política cambiante

La política es cambiante y se adapta al paso del tiempo, eso lo podemos constatar diariamente en nuestro espectro político, especialmente en tiempos electorales. Bueno, es un decir por marcar una línea en el tiempo, pues Paraguay es uno de los pocos países que eternamente está en campañas electorales de cualquier índole.

El periodo de gobierno dura cinco años, pero si restamos un año de proselitismo y otro año de adaptación al nuevo gobierno, solo quedan tres años concretos de gobierno. Con estos tres años, nada se puede hacer, ni siquiera impulsar un mínimo proyecto para el desarrollo del país, como por ejemplo, la electrificación total o la reactivación del sistema de ferrocarriles.

En estos últimos años de convivencia democrática, los paraguayos han experimentado nuevos grupos políticos que se lanzan a la contienda electoral, esto significa que grupos nuevos que se apartan del concepto tradicional político del bipartidismo, es decir, dos partidos políticos hegemónicos que siempre controlan la batuta del país, en nuestro caso: la ANR y el PLRA. Estos grupos nuevos que se visibilizan actualmente son los llamados satélites que supuestamente reponderían a un grupo corporativo determinado que los financiaría para restar votos de potenciales enemigos electorales.

En nuestro espectro político proselitista actual tenemos unas 14 duplas que están luchando para llegar al sillón presidencial, de estas duplas son visibilizadas realmente a dos contendientes que son los partidos hegemónicos; el resto, no se sabe realmente a quiénes responden.

En estos días apareció en escena el controvertido cintareador, arrojador de agua bendita y defecador en instituciones públicas, me refiero al político Paraguayo “Payo” Cubas, quien agredió verbalmente a un pasajero por responder que éste votaría por la Concentración Nacional, según un video posteado en las redes sociales y del cual los medios de comunicación se han hecho eco de tan deleznable acción realizada por este individuo.

Las características que reúne “Payo”, y según los analistas políticos que pulunan en el ambiente, correspondería que lidera un grupo “satélite” que quizás estaría financiado, dirigido, y controlado por personas con alto poder adquisitivo. Es increíble que de la noche a la mañana “Payo” figure en las “encuestas” como favorito dentro de los primeros cuatro mejor posicionados hasta estos últimos días. ¿Cómo ha llegado tan rápido a esos lugares?, ¿esas encuestas son reales o son confeccionadas a pedido del cliente? Son preguntas que la gente “de a pie” se hace y se cuestiona.

Volviendo al tema cambiante líquida de nuestra política, según Zygmunt Bauman (sociólogo y filósofo polaco, 1925-2017). En décadas pasadas, solamente se impulsaban los grupos tradicionales, sean éstos colorados o liberales, y dentro de cada carpa cada candidato luchaba en sus internas.

Ahora la situación es tan compleja porque, además de los tradicionales partidos, el elector debe primeramente identificar si los demás grupos son “satélites” que están sólo para restar votos de los enemigos coyunturales, o si son realmente grupos genuinos que buscan llegar al poder para un cambio verdadero en el país.

Lo interesante de estos supuestos satélites es que se atribuyen prerrogativas y quieren imponerse a los otros partidos y movimientos, sean éstos los tradicionales o no. Esto habría sucedido en el seno del movimiento liderado por “Payo”, quien habría insistido en que el líder de la Concentración descabalgara hacia su grupo, según él por “clamor popular”. Vaya caradurez de estos políticos que se creen intocables o irremplazables en cada contienda electoral.

La desprobada y ruin acción anarquista de “Payo” Cubas visibilizan los elementos necesarios para que el elector rechace con vehemencia votar hacia su supuesto grupo satélite. Bajo mi sencilla mirada, esto no es política, es decir, no es la buena política que busca el bien común de la sociedad, sino una mala política dirigida por malos políticos.

El electorado paraguayo debe madurar, y de una vez por todas, caminar hacia la verdadera democracia: sin mecenas que financien a grupos aprovechadores y que lesionan los deseos genuinos de muchos paraguayos de bien que quieren ver a su nación desarrollada como otros países del globo, o por lo menos, como sus vecinos, que ya pueden viajar en metrobús, tren de corta y larga distancia, teleférico, tranvías, bicicletas y monopatines eléctricos.

Acciones que degradan la dignidad del paraguayo deben ser castigadas con el fin de apostar hacia la armonía del pueblo.

Correo electrónico: mrmwebinars@gmail.com