La ciudadanía tiene derecho a manifestarse pacíficamente

La ciudadanía tiene derecho a manifestarse pacíficamente

Para la aprobación de un proyecto de ley es necesario dar información a la ciudadanía acerca del contenido del documento y más aún cuando se trata de los derechos de la ciudadanía. Los paraguayos ya han sido bastante perjudicados con relación a sus derechos básicos, como el acceso a la salud, educación, seguridad, y hoy un tema no menor se trata de los fondos de jubilaciones y pensión. La aprobación de la Ley de Superintendencia de Jubilaciones y Pensiones por la Cámara de Senadores se debe discutir y lograr un consenso entre el Estado y la ciudadanía, no se puede derogar cuando la ciudadanía no ha dado su aprobación para ello.

El Congreso está integrado por los representantes que la ciudadanía eligió en unas elecciones democráticas; por lo tanto, se deben a ellos, como así tampoco se puede monopolizar el poder por tener mayoría de representación.

En Paraguay aun las protestas son escasas, pero cuando se trata de situaciones de abuso de uso de poder y sus derechos básicos están en peligro, todos estamos de acuerdo en que se deben velar y controlar los fondos jubilatorios y demás derechos, pero todo ello debe realizarse con transparencia, dando a conocer cada artículo que contiene el documento a ser aprobado.

En toda la era democrática, la ciudadanía paraguaya ha sido bastante permisiva con los gobernantes de turno; hoy día tenemos una ciudadanía que está empezando a velar por sus derechos y la manera democrática de hacerlo es a través de protestas pacíficas, no pueden ser reprimidos por ello, cuando se trata de un gobierno democrático. Es difícil subestimar a la ciudadanía en tiempos de hiperconectividad con mucha información minuto a minuto.

No es un justificativo tener representación mayoritaria de un partido o movimiento, ante todo, la ciudadanía es mayoritaria y tiene todo el derecho de velar por sus intereses, reclamar el uso correcto por el Estado, lo que es bien común de todos.

No puede existir gobernabilidad si incluso teniendo mayoría de representantes en el Congreso si no se respeta los intereses de la ciudadanía, muchas veces el poder nos ciega, olvidando que nos debemos a esa ciudadanía que nos asignó ser sus representantes y aquí empiezan los fallos (quiebres) entre el Estado y la ciudadanía, no se pueden olvidar las promesas de campañas y menos olvidar al electorado porque es aquí donde inicia el declive (rechazo) hacia un gobierno de turno que se traslada al voto castigo o en contra de los que tuvieron la oportunidad gobernar y no pudieron hacer gestión.

Un buen gobierno debe velar por el bienestar de la ciudadanía, el Congreso está al servicio de su ciudadanía y no de los intereses particulares.