Gaza: El genocidio continúa

Gaza. Foto: (Eyad BABA/AFP)/Infobae.

La situación en Gaza es extremadamente crítica. Hay miles de personas desplazadas y desaparecidas. Israel continúa lanzando ataques aéreos y terrestres en la franja de Gaza, causando destrucción masiva en la infraestructura, incluyendo hospitales, escuelas y viviendas. El ejército israelí sigue bloqueando la Franja de Gaza; por ende, continúa la escasez de alimentos, agua y medicinas.

La situación humanitaria es catastrófica, con más de dos millones de personas desplazadas y sin acceso a servicios básicos como la salud y la educación; la hambruna y la malnutrición son problemas graves, especialmente entre los niños y las mujeres embarazadas y los ancianos. La ONU ha advertido que la situación en Gaza es una de las peores crisis humanitarias del mundo.

El invierno llegó a Gaza y ahora el frío y las lluvias son una amenaza permanente. Las tiendas de campaña se inundan, los niños duermen empapados y las enfermedades se propagan sin hospitales ni medicinas. Para los dos millones de desplazados, "refugio" significa sobrevivir en el barro en condiciones de vida lamentables.  La franja de Gaza está siendo asfixiada por el bombardeo israelí y el silencio del mundo.

El Secretario General de la ONU, António Guterres, advirtió que la ayuda internacional sigue bloqueada por restricciones impuestas a las organizaciones humanitarias. Lamentablemente, seguimos viendo lo que quieren ocultar; mientras hablan de "paz", el genocidio continúa. Gaza sigue hambrienta y arrasada; Cisjordania, ocupada y atacada; miles de palestinos siguen en campos de exterminio. El silencio internacional permite la impunidad total.

La cantidad de ayuda que entra en Gaza sigue muy por debajo del mínimo necesario; desde octubre del año 2025, solo han entrado el 41 % de los camiones previstos, y gran parte de ellos transportan bienes del sector privado, no ayuda humanitaria. Millones de palestinos siguen sin acceso a alimentos, medicinas ni agua potable, mientras la tragedia humanitaria se profundiza. La relatora de la ONU para Palestina, Francesca Albanese, ha dicho que no existe ningún alto el fuego.

Actualmente, Gaza es una franja partida en dos: el 53% del territorio está bajo control israelí y fuertemente custodiado por tropas militares, mientras que en el 47% restante se hacinan casi dos millones de personas entre campamentos y escombros, tratando de sobrevivir en condiciones infrahumanas.

A finales del mes de enero pasado, se reabrió el paso fronterizo de Rafah, en la frontera con Egipto, desde donde, con temor, intentan regresar a Gaza unas 100.000 personas que escaparon al extranjero de los bombardeos de Israel.

El desplazamiento crónico y el trauma afectan a toda la población gazati, que pudo escapar de la guerra. Sin embargo, la gente mayor y los ancianos son las personas más vulnerables debido a que se aferran a su tierra natal como un acto de desafío de supervivencia, resistencia y memoria histórica.

Donald Trump ha establecido una "Junta de Paz" para promover la estabilidad, restaurar un gobierno confiable y legítimo y asegurar una paz duradera en territorios en conflicto. Trump intenta reemplazar a la ONU (Naciones Unidas) con la creación de la "Junta de Paz".   Dicha "Junta" pretende reconstruir, administrar y recuperar la franja de Gaza para desarrollo inmobiliario e inversión extranjera, reemplazando la soberanía palestina a cambio de dinero para fines comerciales de inversores privados.  Un verdadero atropello a la independencia del pueblo palestino.

Mientras tanto, en Gaza, a pesar del "alto el fuego", no ha cambiado nada; el genocidio continúa.