Desde el 7 de octubre de 2023, la Franja de Gaza, ubicada en el territorio de Palestina, está siendo bombardeada y destruida por Israel. Físicamente, es una estrecha banda de tierra, situada en Oriente Próximo, en el continente asiático, cuyos límites son Israel, Egipto y el mar Mediterráneo. Es el más pequeño de los territorios palestinos que, junto con Cisjordania, componen el Estado de Palestina.
En esta breve exposición, vamos a denunciar el exterminio de la población gazatí a través de un cruel holocausto llevado a cabo por Israel, que, con Benjamín Netanyahu y el silencio de la comunidad internacional, están exterminando a población asentada en la Franja de Gaza, con los bombardeos permanentes desde que se inició la guerra en octubre de 2023 y, actualmente, a través de la hambruna por la falta de alimentos, que debido al bloqueo que sufre la población no pueden entrar a la franja. Desde marzo de 2025, la ayuda humanitaria está parada. Actualmente, y debido a la presión internacional, está llegando ayuda humanitaria y comida, aunque en forma insuficiente a la población.
Han muerto miles de niños y niñas, mujeres y hombres inocentes, víctimas de la masacre y la crueldad extrema de Israel. La Franja de Gaza está destrozada, su población aniquilada; los campos de refugiados no tienen insumos para la sobrevivencia de la población, los hospitales ya no dan abasto para atender a miles de personas heridas y muertas diariamente. La limpieza étnica incluye a periodistas, médicos y personal humanitario, quienes también están muriendo a causa de los misiles y bombas.
Lo más doloroso de este exterminio humano es el silencio cómplice de la comunidad internacional, que ahora, después de más de 15.000 niños y niñas asesinados y miles de hombres y mujeres muertos, ha decidido levantar la voz muy débilmente y sin resultados positivos (creemos que demasiado tarde), para encontrar una solución humanitaria a la guerra y, sobre todo, lograr que la población de la Franja de Gaza pueda recibir la ayuda humanitaria de alimentos.
La desunión de la comunidad internacional es preocupante, debido a que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, apoya a Israel y ha expresado que su gobierno tomara el control de la Franja de Gaza; lo que es extremadamente grave, porque será nuevamente la población gazatí quien sufra las consecuencias de este "control", lo que significará nuevos desplazamientos con consecuencias inimaginables e inhumanas.
En este mismo momento, la Franja de Gaza es la prisión al aire libre más grande del mundo.
La comunidad internacional está obligada a encontrar una salida humanitaria y lograr el cese del fuego de forma definitiva para bien de la población gazatí, que desde el año 2007 está bloqueada de forma terrestre, aérea y marítima, lo que significa su genocidio seguro.
Es urgente el alto el fuego definitivo, repetimos, pensando en el futuro de miles de niños y niñas, y en los hombres y mujeres que sobreviven en medio del conflicto, quienes tienen derecho a vivir en paz y a alimentarse diariamente.
Hacemos un llamado urgente para que los gobernantes y pueblos del mundo miren con compasión a la Franja de Gaza.
La comunidad gazatí existe, está siendo bombardeada y diezmada, y necesita con urgencia el cese definitivo de la guerra para recomponerse, reorganizarse y vivir en paz.
¡Contribuyamos con nuestro granito de arena desde nuestro lugar y no dejemos de levantar la voz; el silencio cómplice no es opción! ¡Palestina merece libertad y paz!