El diputado narco y las instituciones
Uno
“En ese momento, la SENAD no le tenía a él como objetivo. Nosotros tenemos las informaciones, recién, de este operativo (A Ultranza Py)”. Zully Rolón, directora de la Secretaría Nacional Antidrogas.
“¡La puta!”, exclamó Zully, al enterarse de los audios del obeso diputado.
En diciembre pasado, pelo blanco y largo, vestido floreado, acompañado de un blazer níveo; la sonrisa radiante y un rostro rejuvenecido. Así está la directora Rolón en la fotografía, junto a Ozorio. Sí, el ahora imputado por narcotráfico, que era presidente de la cooperativa San Cristóbal. La foto corresponde a la firma de un convenio entre dichas instituciones para la lucha contra las drogas. Parece una joda de Tinelli, ¿no?
Rechoncho, pelo blanco y con cara de buen tipo. Juan Carlos Ozorio, miembro de la Honorable Cámara de Diputados, fue destruido por tres audios. En las grabaciones se revelaba su nexo con una estructura de narcotráfico. A los pocos días renunció a su cargo, “por estrés”. Mientras, los socios de la cooperativa, raudos y temerosos, se acercaban a los locales.
“¡Nderakóre, mi plata!”
“Nuestra inteligencia no tenía información respecto a esta persona. Sí lo tenía otra inteligencia y no me pudieron advertir. Yo hago un mea culpa y no debo aparecer; ahora ya no quiero firmar convenios porque debo cuidarme”, expresó la mujer de la blanca cabellera.
Abogada, politóloga, contadora y docente universitaria: logros que esgrimió para ser llamada a la Secretaría Nacional Antidrogas. Para una profesional inteligente como ella debe ser humillante el hecho de haber sido ignorada en el operativo A Ultranza Py. Fácilmente, podemos deducir que era necesario e indispensable que ella no tuviera ningún conocimiento del operativo. Los hechos hablan por sí solos.
En un país donde las instituciones son poco creíbles, la fiabilidad de Zully Rolón está en sus horas más bajas.
Ah, mientras tanto, el glorioso Partido Colorado no ha emitido ningún comunicado de repudio en contra del diputado narco, ni se ha visto la posibilidad de expulsarlo del partido. Tal como sucedió con González Daher, el mutis es la característica intrínseca de la ANR, ante tales hechos. [Nota de Edición: Tribunal de Conducta de la ANR excluye del padrón a Ozorio, Koube e Insfrán, información posterior a la redacción de esta columna].
Dos
“Teníamos ciertas informaciones donde aparentemente en ese lugar operaban contrabandistas en connivencia con funcionarios corruptos de la Armada y otras instituciones". Emilio Fuster, Ministro de la UIC.
Saltó a la palestra con su denuncia Alfredo Guachiré, un meticuloso periodista que, caso curioso, no pertenece a ninguno de los grandes medios. Aportó datos irrefutables (videos) del esquema del contrabando de la Armada paraguaya. En ellos se ve, claramente, cómo los contrabandistas, en complicidad con los miembros policiales y militares de las zonas ribereñas, trasladan las mercaderías. El video es del 12 junio de 2021.
Rostros sudorosos y adustos, tanto del comandante de la Armada como del Ministro de la UIC -Unidad Interinstitucional para la Prevención y Represión al Contrabando- como si fuera el último lugar donde desearían estar. Eso sí, Fuster tenía un saco color gris, de marca.
“Voy a la guillotina, pero bien vestido, carajo”.
Con la caradurez típica del que trata de explicar lo inexplicable, ambos agradecían que el tapaboca pudiera disimular el sonrojo que producían sus risibles y vacuas explicaciones. Admitían la veracidad de los hechos.
“Fue una situación medio atípica, porque esa tarde accedimos a las primeras imágenes para ver el modus operandi de estas personas".
La pregunta, que caía de madura: “¿Por qué no actuaron en el momento?”
"Era complicado realizar el operativo, atendiendo a que la neblina era muy intensa y había más de 100 personas en el lugar. Se iba a convertir en una carnicería, razón por la cual no se realizó el operativo".
Ante los asombrados periodistas, añadió: “En ese momento no se compartió la información con el Ministerio Público porque eran trabajos de inteligencia, pero se iba a comunicar si se incautaban los productos y se aprehendían a las personas".
“Esto sirvió de lección para fortalecer la zona”, añadió, cojudamente, don Emilio. En otras palabras, si no fuera por Guachiré, todo esto hubiera quedado en el oparei.
Valga verdades, ¿sirven de algo las instituciones en este país? Como colofón, el periodista en mención está enclaustrado en su depa, con custodia policial. En tanto sucedían los hechos, Marito estaba en Dubái, junto a su familia, feliz de la vida.
Eso sí, leyendo la Biblia todas las mañanas.