El alcohol, las drogas y los trastornos mentales como estimulantes de los crímenes de género

María Teresa Báez Valls
por María Teresa Báez Valls 26 Julio de 2025
26 Julio de 2025
No más violencia contra la mujer
No más violencia contra la mujer .

La violencia de género es un problema social y de salud pública que afecta a millones de personas en todo el mundo. En Paraguay se ha incrementado el nivel de feminicidios y abusos sexuales en contra de las niñas, adolescentes y mujeres en el trascurso de este año 2025.

La violencia de género se refiere a cualquier forma de violencia física, sexual, psicológica o económica que se ejerce contra una persona por razón de su género. La base principal de la violencia de género es:

La desigualdad de género es la situación donde los hombres y mujeres no tienen las mismas oportunidades, derechos, accesos a recursos o reconocimiento en diversos ámbitos de la sociedad, como el social, económico y político. Esta desigualdad se manifiesta en la falta de participación equitativa en la toma de decisiones, diferencias salariales, acceso limitado a la educación y a la salud, y la exposición a la violencia y discriminación. Resumiendo, la desigualdad de género implica que las mujeres y los hombres no gozan de las mismas condiciones y oportunidades en la vida, lo cual incide en su desarrollo personal, profesional y social. Las desigualdades de género constituyen el camino de inicio para la violencia machista, que entendemos puede tener varias causas, entre las cuales podemos señalar:

- Roles y estereotipos de género: Los roles y estereotipos de género pueden contribuir a la violencia de género, ya que perpetúan la idea de que los hombres son superiores a las mujeres.

- Poder y control: La violencia de género es una forma de ejercer poder y control sobre la mujer.

Influencias endógenas: Los problemas de salud mental, como la ira o la baja autoestima, pueden contribuir al desarrollo de la violencia de género.

- Historia de violencia: Las personas que han sido víctimas de violencia en el pasado (dentro de su entorno familiar) pueden ser más propensas a ejercer violencia contra otros.

La influencia de las sustancias adictivas:

El consumo de alcohol y drogas la mayoría de las veces estimula el inicio de violencia hacia la mujer y los crímenes machistas. A continuación, se presentan algunas formas en que el alcohol y las drogas pueden influir en la violencia de género:

Alcohol: El alcohol reduce las inhibiciones y aumenta la agresividad en algunas personas.

- Alteración del juicio: El alcohol puede alterar el juicio y la capacidad de tomar decisiones racionales, lo que puede llevar a comportamientos violentos.

- Aumento de la ira: El alcohol puede aumentar la ira y la agresividad en algunas personas, lo que puede llevar a comportamientos violentos hacia la pareja o hacia las mujeres en general.

Drogas: Las drogas alteran el estado mental y aumentan la agresividad y la paranoia en algunas personas.

 El consumo excesivo de alcohol o drogas puede aumentar el riesgo de violencia hacia la mujer y los crímenes machistas.

- Historial de violencia: Las personas con un historial de violencia pueden ser más propensas a cometer actos violentos cuando consumen alcohol o drogas.

- Problemas de salud mental: Las personas con problemas de salud mental, como la depresión o la ansiedad, pueden ser más propensas a cometer actos violentos cuando consumen alcohol o drogas.

La educación y la conciencia sobre los riesgos del consumo de alcohol y drogas pueden ayudar a prevenir la violencia hacia la mujer y los crímenes machistas.

 Es importante brindar apoyo y recursos a las víctimas de violencia de género para ayudarlas a recuperarse y reconstruir sus vidas a través de políticas públicas sociales en salud y educación, así como también la habilitación de centros sanitarios públicos de desintoxicación de drogas y consultorios donde poder acceder para la consulta de salud mental en todo el país de forma gratuita y preventiva.

En resumen, la intervención temprana en casos de violencia de género puede ayudar a prevenir la escalada de la violencia y reducir el riesgo de lesiones graves y los feminicidios en contra de las niñas, adolescentes y mujeres.

 Es de trascendental importancia también que los agresores asuman la responsabilidad por sus acciones y busquen ayuda para abordar sus problemas de adicción y violencia.

Es prioritario que como sociedad podamos asumir que la violencia contra la mujer es prevenible y, sobre todo, ayudar a la deconstrucción del machismo en los hombres para erradicar las diversas violencias contra las mujeres. Es muy importante que los hombres se cuestionen, señalen, reflexionen y cambien las actitudes violentas que ejercen contra las mujeres. Es una tarea difícil, pero no imposible.

 

Últimas noticias