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Domingo de Pascua

En la tradición judeocristiana, la Pascua representa el "salto o paso" de la muerte a la vida eterna; la Pascua celebra la resurrección de Jesucristo al tercer día después de haber sido crucificado. En términos comunes, ¿cómo podemos celebrar la resurrección del pueblo paraguayo?

María Teresa Báez Valls
por María Teresa Báez Valls 20 Abril de 2025
20 Abril de 2025
Domingo de Pascua en Paraguay.
Domingo de Pascua en Paraguay. Foto referencial. Gentileza.

Creemos que es urgente que la población "despierte, renazca y resucite" del letargo en el cual sobrevive, con carencias en materia de salud pública, educación, empleo, falta de oportunidades laborales, vivienda digna e inseguridad ciudadana. Para ello, es fundamental la organización y participación ciudadanas en la construcción de políticas públicas comunitarias que sean la expresión genuina del sentir del pueblo.

El pueblo paraguayo debe defender su soberanía energética en Itaipú, en Yacyretá, en la hidrovía, por citar algunos temas fundamentales para el desarrollo y el bienestar de la ciudadanía presente y de las generaciones de futuros paraguayos y paraguayas, que no pueden permitirse seguir viviendo en condiciones de pobreza, indignidad y desigualdad social.

Debemos renacer y resurgir en valores morales como la honestidad, la justicia, la libertad, el respeto y la igualdad para mejorar nuestra calidad de vida. ¿Cómo logramos la recuperación de dichos valores? Creemos que, con la educación desde la primera infancia y con el ejemplo de quienes nos gobiernan, nuestra realidad puede cambiar. Promoviendo desde la familia un modelo virtuoso y ampliando el conocimiento en la escuela, nuestros niños y niñas podrán comprender y desarrollar desde pequeños los valores prioritarios para su formación en educación cívica y ética ciudadana, cimientos imprescindibles para la convivencia democrática. La formación y enseñanza del concepto de igualdad a los pequeños nos permitirá forjar una nación saludable y avanzada en convivencia social armónica, que nos hará construir una sociedad más justa y empática con todos.

Resaltamos que es urgente y necesario iniciar el proceso de transformación y avanzar en un cambio de modelo de país. Es imperioso que, antes de "crecer y avanzar con tecnologías innovadoras", podamos recuperar valores perdidos como la honestidad y la probidad en el ejercicio de la función pública. Todavía estamos a tiempo de redireccionar la educación en valores morales y prácticas éticas. Todavía podemos cambiar y rectificar el modelo asfixiado por la corrupción por un modelo de país con buenas prácticas morales en el manejo de la cosa pública. Todavía podemos desterrar y recuperar la credibilidad internacional, abandonando el segundo puesto de la corrupción en Latinoamérica.

Las generaciones venideras serán el ejemplo de nuestro cambio. Necesitamos resurgir y dar el salto moral; de lo contrario, será nuestro ocaso como nación.

¡Que el Domingo de Pascua sea el inicio del renacer moral del pueblo paraguayo!

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