Cumbia en Tacumbú y el nepotismo delator

Cumbia en Tacumbú y el nepotismo delator

UNO

Al final de todo quiero que se den cuenta, para las personas que miran este vídeo, que se van a dar cuenta de que al final los que trabajamos somos los culpables. Nosotros trabajamos y somos los culpables, ¿y los poderosos?

Mily Brítez.

El vídeo es cruel. Grass artificial del típico color. El improvisado escenario y la joven, curvilínea, con sombrero de vaquero y voz limitada. Al poco rato de empezar el show, se acerca el obeso cumpleañero. Su vestimenta responde al cliché de los narcos.

Corte de moda, lentes oscuros, remera negra, un collar de flores y el short blanco.

Ella le dedica el tema cumbiero. Y comienzan -juntitos- a bailar.

El compadrito puso el billetón para traer a la susodicha, así como para las bebidas espirituosas y bocaditos.

Yo cobro más de 10 millones y menos de 20 millones (¿?).

Declaró, enigmáticamente, la cumbiera, en un noticiero.

Llevo muchos años trabajando gratis en el Buen Pastor. Me fui a donar (el show) porque lo hice de corazón y esta vez, ahora que me toca cobrar, así como cualquier otro trabajo, así también nos vamos... Yo soy una persona honesta. Pueden venir a mi casa. Soy una persona que tiene todo limpio. Mi trabajo es así.

En este caso, no fue un show benéfico. La contrataron para celebrar el cumpleaños de un narcotraficante -Milciades Pedra Gómez- quien está en prisión por haber participado en la tragedia del festival Ja'umina. Décadas atrás, artistas del nivel de José Luis Perales o el propio Chespirito actuaron para Pablo Escobar, en Colombia. El cantautor español declaró como pesadillesca la experiencia, juró nunca volver a hacerlo. En tanto que el comediante mexicano quedó muy mal parado. En este caso, es peor porque se hizo en la Penitenciaría. Increíble. Ah, al finalizar el show le hicieron el pago respectivo. O sea, el presidiario maneja abundante billete y en efectivo.

La joven indicó lo siguiente.

La productora no me indicó quién era el que nos contrataba.

Ahora lo sabe y no hace una mínima autocrítica. Al contrario, lo justifica.

¿Acaso va a colocar en su Facebook el vídeo de su actuación junto al narco?

Estos tipos de situaciones vos no podés normalizarlas.

¿Dónde queda entonces la ética y tus principios morales?

¿Acaso deducís que la plata del narcotráfico es limpia?

Ojo, que los responsables mayores son las autoridades del penal. Es vox populi el hecho de que los presos -con dinero- reciben protección, tienen celulares, televisión, mejor alojamiento, comida de primera y demás gollerías. A cambio -lógicamente- de abundante billete.

No nos hagamos los boludos.

Encima el ministro de Justicia se hizo el desentendido, dizque no sabía nada. Si es así hay que expectorarlo de inmediato, por inepto.

Hay una premisa para la joven cantante.

No hay publicidad mala.

Personalmente no escucho cumbia, menos cachaca. Por tal motivo, ni la ubicaba a la flaquita. Después de lo sucedido tiene pedidos, al por mayor, para actuar en distintos lugares. Es así pues.

Hay similitudes con Alder Alcides, de quien India Guaraní dio una definición precisa.

No podés catalogarle de músico ni cantante, es un payaso. El que le contrate es su problema, pero no es músico, ni cantante.

Entonces, hay un gran sector del público -o parte de él- que tiene pésimo gusto.

Total, ellos pagan de su bolsillo, ¿no?

¿Que diría Luis Alberto del Paraná si escuchara a los ídolos -actuales- de la música popular paraguaya?

DOS

Acá en Luque lo único que se hace es reparar caños rotos, acá no tenemos funciones. Muy pocas personas tienen funciones. Las únicas personas que -en realidad- trabajan son las cuadrillas. La parte administrativa está de balde de 8 a 3 de la tarde. Es un tipo freezer.

Eliana Caballero.

Por esta premisa, Eliana fue despedida de la entidad estatal. Nunca pensó el revuelo que armaría con sus declaraciones.

La joven había sido contratada por la ESSAP con un sueldo de 8 millones de guaraníes.

¿Cómo es posible esto?

Que yo sepa, en ninguna empresa privada te contratan con semejante salario, a menos que consigas un cargo de cierto nivel. Ella solo era funcionaria administrativa. No era administradora o subadministradora.

Ante las críticas en las redes sociales, la cuerona no se quedó callada.

Este ataque viene de gente que no tiene nada que hacer y habla todo de balde.

Bueno la que no tenía nada que hacer era ella, ¿no?

Ante la presión de la ciudadanía, actuó rápidamente el titular de la entidad, Enrique Ayala.

He decidido desvincular a la funcionaria mencionada. Los funcionarios de la ESSAP son trabajadores dignos de respeto y la empresa busca, a través de sus empleados, ofrecer un servicio que satisfaga.

Luego añadió cínicamente.

Faltó a la ética laboral, así como el respecto debido a sus compañeros, funcionarios, jefes y autoridades.

Harto sabido es la cantidad de hurreros que inundan todas las entidades del Estado. Es la práctica sempiterna de la ANR. No dijo ninguna mentira la joven. En absoluto.

Eso sí, ante la prensa, el tal Ayala no justificó del sueldo de 8 millones y por qué se le contrató a la susodicha.

Mientras tanto, los jóvenes universitarios que no pertenecen a ningún partido político, deben empezar de abajo con un sueldo mínimo e incluso menos. Teniendo -incluso- título en mano.

¿Es justo?