¡¡Asunción libre!!
El camino está allanado, renunció el villano cuestionado y su propia decisión trajo un poco de calma y esperanzas para miles de asuncenos entregados a un destino incierto.
La ciudad volvió a despertar esta mañana con la fe puesta en recuperar su propia identidad y ese amor arrebatados por un grupo de poder que, agenda en mano, instaló la filosofía de la corrupción a través de su agente político, un bravucón soberbio y petulante muy bien entrenado en la escuela del servilismo. La ciudad, sumergida en el oscurantismo moral y administrativo, se vio secuestrada como parte del botín de este gobierno fascista corporativo que todo controla, todo vulnera, todo manosea en su visión totalitaria de un país al servicio del grupo económico del momento. Nuestra capital gris y fría ya no tiene los colores, los aromas y perfumes, ni esa sensación de ciudad amigable y tranquila de antaños felices. El caos la domina y los paisajes apocalípticos de dejadez y destrucción son su estampa angelical, a la cual nos venimos acostumbrando y, sin darnos cuenta, aceptamos resilientes. "Asunción del Paraguay, capital de los patrones"... se convirtió en una metrópoli violenta y antipática donde caminar es un peligro y transitar un calvario. Parecería diseñada para el fastidio en cada esquina y un desafío a la paciencia y la resignación.
Es el momento de poner un punto final a tanto atropello y fraude a sus ciudadanos por parte de los administradores de turno. Momento de renunciar a los abusos arbitrarios de impuestos inmobiliarios discrecionales y tasas de servicios que jamás llegan a sus contribuyentes. La estafa sistemática y silenciosa de las contribuciones obligadas empobrece a quien pretende identificarse en su ciudad, a sabiendas de que nada se convierte en realidades dignas de una madre de ciudades. Nos roban recursos que generamos los asuncenos trabajando a diario, nos roban violentando las libertades individuales, nos sustraen arbitrariamente el producto de nuestros esfuerzos sin preguntar nuestro parecer. Nos roban sueños e ilusiones de una ciudad mejor como herencia para nuestros hijos. Nuestra calidad de vida sufrió una retracción considerable; si eran un problema sus calles y plazas destrozadas, sus servicios de pésima calidad o su transporte público primitivo, sus escuadrones de coimeros, chespis o cuidacoches, lo son también el masivo exilio forzado de asuncenos que prefieren distanciarse antes que sentir el ultraje a sus bolsillos. La municipalidad de Asunción se ha convertido en una filial, sucursal o simplemente una vulgar seccional colorada, copia fiel de este estado corrupto, repleto de corruptos y para servir a corruptos. Manteniendo un ejército de operadores políticos, ineficientes prebendarios sin amor a su ciudad, que para lo único que sirven es para sostener con sus votos vacíos un sistema que oprime a los ciudadanos.
El Partido Libertario del Paraguay expresa su más profunda preocupación por la situación actual de la administración municipal; al mismo tiempo, aplaude con júbilo la renuncia del célebre "peor intendente de la historia", fruto de la escuela nefasta de una facción del Partido Colorado, e invita a todos los asuncenos de bien a recuperar nuestra identidad a través de la lucha por las libertades individuales, la defensa de la propiedad y la reducción del ente municipal a su mínima expresión funcional. Estamos convencidos de que la regulación racional de los aportes de los contribuyentes, la participación del sector privado, capitales y servicios tercerizados brindarán con honra las necesidades básicas y exclusivas de una ciudad que busca salir de la precariedad y el sometimiento por parte de burócratas y "politicuartas" de turno. Asunción es de todos, es de cada uno, y Asunción merece por identidad e historia ser conducida por los mejores ciudadanos, lejos, muy lejos de convertirla en una tajada de poder político.