¡A votar carajo!

¡A votar carajo!

Cada cinco años, nuestra democracia nos da la oportunidad de elegir qué personas, grupos y proyectos dirigirán nuestras ciudades por ese mismo periodo de tiempo.

Hoy es uno de esos días. Y hablando específicamente de Asunción, depende del ejercicio del voto consciente e independiente el cambio o no de una realidad insostenible.

Lo más probable es que el candidato oficialista, Nenecho Rodríguez llegue a la victoria. ¿Por qué? Por un lado la oposición no logró un acuerdo y los votos van a estar dispersos; además el mal tiempo puede conspirar contra una alta participación y beneficiar a grupos con estructura y logística importantes.

Que Nenecho gane es el escenario más seguro para estas elecciones. La chance de la oposición son los jóvenes, si estos salen a votar masivamente. En Asunción los jóvenes de 18 a 29 años son mayoría en el padrón y son los únicos que pueden alterar la balanza electoral.

En la capital figuran 199.959 electores menores de 39 años, que representan al 46,29% del padrón. Pero esta franja etaria también es la que menos vota en las elecciones. ¿Puede la oposición aumentar la participación y dar un batacazo en Asunción? Si, pero...

Según el histórico de participación, el más alto en Asunción para que se imponga un partido de la oposición se dio en 1996 cuando un 90,45% de los asuncenos acudió a votar y eligió a Martin Burt (PLRA), logrando 120.518 votos, récord que en 4 elecciones municipales ningún candidato logró alcanzar.

También según este histórico de participación, el intendente electo con menor cantidad de votos en la historia fue Evanhy de Gallegos (ANR), logrando sólo 73.397, mientras la oposición dividida Miguel Carrizosa (PPQ) llegó al 30,3% de los votos y Jorge Leoz (PLRA) al 16%. Este escenario del 2006, donde la oposición por intereses personales fue dividida, dispersando votos se sumó la participación más baja de la historia de las municipales capitalinas con sólo el 50,2%. Hoy se puede volver a repetir la historia del 2006, lo que sería una victoria segura para Nenecho Rodríguez.

Los candidatos de la oposición no supieron sacudir a los jóvenes de la apatía y las campañas de ambos fueron muy pobres y aburridas. Aunque Johanna Ortega fue capaz de aprovechar mejor los espacios y logró instalar su figura en el último tramo de la campaña, pero sin ninguna chance real por sí sola.

La victoria de Nenecho también repercutiría negativamente en la oposición con miras al 2023, ya que en vez de enviar un mensaje de victoria; derrotando a la ANR en su peor momento, no fue capaz de cerrar filas para ello, lo que probablemente deje una sensación de derrota ciudadana contra la corrupción.

Ojalá esté equivocado, la ciudadania salga a ejercer masivamente su derecho y obligación al voto y Nenecho Rodríguez no sea electo, caso contrario los responsables de la derrota contra la corrupción y la nula efectividad del repudio expresado por la ciudadanía bajo el lema de #AnrNuncaMas serán Eduardo Nakayama y Johanna Ortega, quienes fueron incapaces de llegar a un acuerdo político que garantice la derrota de un candidato salpicado por diversos hechos de corrupción.