Análisis

A propósito del Día del Folklore

Grupo Ese Ka´a. EN

Integrantse del grupo Ese Ka´a hablaron hace un tiempo en un medio digital sobre la trayectoria de esta agrupación, que ya lleva varios años en los escenarios del país. Aunque en estos momentos no tienen proyectos de grabación, el grupo mantiene una activa agenda dentro de la movida del espectáculo en Paraguay.

Mateo López, líder de la banda, manifestó en la charla con Juan Martínez que el grupo ya lleva "más de 20 años en la escena local, marcando a una generación y ahora reconectándonos con una nueva generación del público que va a escuchar a Ese Ka´a en vivo". Interesantes reflexiones sobre la banda brindó López en la amena conversación.

Ese Ka´a es un nombre muy peculiar que juega con nuestros idiomas: el castellano y el guaraní. La traducción sería «esta hierba», haciendo alusión, quizás, a la yerba mate, aunque también podría referirse a otro tipo de «hierba» que alegra a quien la consume. En cualquier caso, conecta con lo nuestro, lo auténtico, lo paraguayo. Y de eso se trata este artículo: de fortalecer la idea de que la música paraguaya no se limita a la música folclórica en el sentido tradicional —guaranias, polcas, compuestos y otros géneros que marcan la línea clásica de nuestra identidad musical—.

Pero, ¿acaso la música que hace Ese Ka´a no es paraguaya? ¿Y la que producen otros grupos de rock u otros géneros? Claro que sí. La música paraguaya no debe restringirse a lo mencionado en el párrafo anterior, sino abarcar toda la producción musical hecha en el país y por paraguayos, incluso la música clásica. Es momento de que los consumidores comprendan que la producción musical local, en toda su diversidad, también es música paraguaya y debemos amarla tanto como amamos la guarania y la polca.

Durante la dictadura, se exigía que las emisoras de radio dedicaran el 50% de su programación a música paraguaya. Sin embargo, esto se entendía exclusivamente como música folclórica. Lastimosamente, aquel decreto no tuvo el éxito esperado. Al principio se cumplió, como "escoba nueva que barre bien", pero con el tiempo se fue perdiendo y las radios volvieron a sus programaciones habituales. Hoy en día, persiste la misma tendencia de ignorar el idioma guaraní y la música paraguaya en todas sus formas. Es triste, desde mi perspectiva, que artistas internacionales como Karol G llenen estadios con canciones que, en muchos casos, tienen escasa creatividad y poco contenido de valor para niños y jóvenes de una generación que ya muestra señales de desorientación.

Ese Ka´a, con su mezcla de ska, rock y otros géneros, demuestra el talento de los jóvenes paraguayos que buscan aportar al desarrollo del arte y, en consecuencia, de la industria del espectáculo nacional. En este contexto, y si nos comparamos con Argentina, Brasil y Uruguay, nuestros vecinos nos llevan mucha ventaja en la producción musical. Ellos se sienten identificados y orgullosos de sus artistas, ya sean de música folclórica o de géneros modernos.

¿Qué nos falta como sociedad para valorar el esfuerzo y talento de estos jóvenes? ¿Hay fallas estructurales que aún repercuten en nuestra cultura y nos impiden apreciar y respetar la producción nacional? Hay mucho que analizar, y no de manera superficial, sino con profundidad, para que las nuevas generaciones cuenten con una base sólida que les permita iniciar una nueva era musical, capaz de consolidar la aceptación e identificación con la identidad paraguaya. Una identidad que, desde lo antropológico, todavía no está completamente definida en nuestro país.

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