A dos meses de las elecciones generales
A dos meses de las elecciones, ya se siente en el ambiente el entusiasmo de los distintos grupos políticos preparando y motivando a la gente para lograr los votos que necesitan para su triunfo en las elecciones generales del 30 de abril en las candidaturas presidenciales y a gobernadores, así como el logro de una posición cómoda en el caso de los candidatos y candidatas a los cargos en los gobiernos los colegiados, diputados, senadores y concejales departamentales. Un gran número de cargos serán llenados, con un costo tremendo para las arcas del Estado. Felizmente el Parlasu ya está excluido, pero varios de sus integrantes anteriores pasaron a competir por los otros cargos aun en vigencia. En realidad se observa poca alternancia en los nombres para los cargos en los colegiados, se puede leer en las listas casi los mismos nombres de las elecciones de 2018, e incluso con la presencia de jubilados. Están cobrando la jubilación, y ahora se postulan nuevamente. Poca delicadeza.
Desde el punto de vista de los contenidos programáticos, se puede observar que se van delineando con reivindicaciones más concretas y no se nota mucha diferencia en las cuestiones relativas a la salud y la educación, al menos entre dos candidatos casi con las mismas propuestas; aunque ha llamado la atención de la prensa la presentación del compromiso presentado como Pohã gratis. Tan solo, con ese sueño, la Concertación logra despertar el entusiasmo de muchos y muchas que desde años estamos aspirando ese servicio público, universal y gratuito reconocido en los instrumentos de derechos humanos.
En lo que concierne a la educación, todos los candidatos hablan del derecho a la educación, pero aun sigue cierto cuidado para manifestar directamente qué es lo que van a tratar de hacer en torno al tema. Escuchamos que quieren diseñar estrategias para evitar la deserción, asegurar y garantizar la inclusión y facilitar el acceso de todos los niños y niñas a la educación gratuita. Respecto a las meriendas escolares, hay possturas diferentes en cómo hacerlo, y como canalizar este servicio que muchos consideran indispensable para evitar la deserción.
Un aspecto esencial que deberían tener en cuenta los partidos y movimientos es el relativo a los útiles escolares, ya que muchos aseguran que es un mecanismo peligroso que ha sido manejado para la corrupción con respecto a las contrataciones públicas. Sería interesante que los padres retiren los útiles con inventario y que los materiales y libros puedan ser devueltos a fin de año, para que los utilicen las siguientes promociones. Así se hace en algunos países como Suiza y Holanda. ¿Y por qué en Paraguay no se va a poder? Esta devolución de los materiales evitaría gastos del Estado que pueden invertirse en otros programas necesarios como la mayor atención en la inclusión de los niños con discapacidad u otras situaciones especiales que necesitan ser tratadas con apoyo de profesionales especializados.
Un tema que no se está escuchando es el de la atención a los derechos de los pueblos indígenas y sus reclamos. En alguna medida se han realizado algunos diálogos con representantes de organizaciones indígenas, pero aparentemente no está ocupando un lugar relevante en el alma de los postulantes, o tal vez exista un temor de manifestarse sobre la cuestión ya que, por lo general, el tema de los derechos de los pueblos indígenas pone intranquilos a los terratenientes y empresarios. Desde luego, ya hemos afirmado en otras ocasiones la ausencia de la invocación del cumplimiento de los derechos humanos con algunas pocas excepciones; y esto se debe, seguramente, a que es un tema a menudo incomprendido o mal comprendido por la gente y los candidatos no quieren exponerse a este tipo de controversia al momento de juntar los votos, tiempo en que los consensos son importantes, o tal vez simplemente no les interesa.
Todos prometen cambio, hasta ahora no tenemos claro qué es lo que van a cambiar, pero dejamos aquí esta síntesis, optimista, por cierto, entendiendo que todavía disponemos de dos meses para que se vayan alineando los contenidos programáticos y prioridades de los distintos grupos políticos que tendrán a su cargo el diseño y ejecución de las políticas públicas, que esperamos se realicen con amplia participación de los organismos privados y la ciudadanía en general. Nada se puede garantizar hasta que se definan los ganadores pero todo se encamina al sentimiento de expectativa de una población ansiosa de que la promesa de cambio no sea una mera palabra, sino su realización en programas innovadores, una administración austera, sin corrupción y compromiso con el pueblo expectante, pero alerta.