Una mujer de 78 años y su hijo fueron víctimas de un violento asalto en el barrio Perpetuo Socorro, de la compañía Toledo Cañada de Capiatá, Departamento Central. El ataque habría sido perpetrado por supuestos adictos, uno de los cuales ya fue identificado por los vecinos.
De acuerdo con los datos recabados, uno de los presuntos implicados es Dionisio Ariel Oliva Cáceres (38), quien junto a otra persona habría ingresado a la vivienda donde se encontraba la adulta mayor en compañía de su hijo. Para acceder al interior, el hombre rompió una ventana arrojando una piedra, cuyos restos impactaron en la frente de la víctima, provocándole una herida cortante.
Una vez dentro de la casa, el sujeto habría amenazado a la mujer con un machete, exigiendo inicialmente la suma de G. 100.000. Ante la negativa del hijo, el hombre se apoderó de un teléfono celular, intimidándolo con un cuchillo antes de darse a la fuga.
La víctima relató con angustia el momento vivido y pidió justicia, señalando que el agresor representa un peligro constante para la comunidad. Indicó además que el mismo individuo había compartido horas antes con algunos de sus familiares, para luego durante la noche atacar su vivienda de forma violenta.
Vecinos del barrio denunciaron que Oliva Cáceres cuenta con antecedentes penales y que habría recuperado su libertad recientemente, tras cumplir una condena de cinco años por el robo de una motocicleta. Según los pobladores, el hombre ingresa con frecuencia a las viviendas para exigir dinero, comenzando con montos bajos y aumentando progresivamente las exigencias, además de sustraer objetos, dañar pertenencias y maltratar animales.
El temor se extiende entre los habitantes de la zona, quienes afirman vivir prácticamente encerrados en sus casas. Una vecina lamentó la situación y cuestionó que el sospechoso sea detenido y liberado en reiteradas ocasiones tras el pago de sumas de dinero, exigiendo una sanción ejemplar para garantizar la seguridad del barrio.
Otra víctima comentó que el hombre ingresó en una ocasión a su vivienda y se negó a retirarse, situación que obligó a solicitar la intervención de la Policía Nacional.