Violencia armada sacude estancias en Yasy Cañy y deja en evidencia la falta de control estatal
En la zona de Yasy Cañy, departamento de Canindeyú, un encargado de establecimiento denunció que grupos de hombres armados irrumpen en propiedades privadas, impiden las labores productivas y abren fuego contra el personal, generando un clima de permanente tensión e inseguridad.
Osmar Tamay, responsable de la estancia Agro Briogranos, relató que el jueves pasado al menos cuatro individuos armados bloquearon el ingreso de maquinarias e intimidaron a los operarios. La escena quedó registrada por un dron, cuyas imágenes muestran a dos personas disparando directamente hacia el interior del predio, en dirección a los trabajadores.
Según el testimonio, los atacantes no actúan con intención de amedrentar únicamente, sino que buscan causar daño. "Nos disparan a matar", afirmó Tamay, quien además identificó a dos de los presuntos involucrados como Rubén Coronel Velázquez y Aldo Solís. También aseguró que el grupo sería más numeroso y que su presencia en la zona va en aumento.
El conflicto en el lugar no es reciente. El mismo encargado recordó que meses atrás ya había sido víctima de amenazas e incluso de un intento de secuestro que, según indicó, estaría vinculado al accionar del Ejército del Pueblo Paraguayo. Ese mismo grupo criminal fue señalado en el secuestro del productor Almir de Brum, ocurrido en la región.
Los hechos violentos no se limitaron al establecimiento. Tras la denuncia, efectivos policiales acudieron al sitio con el objetivo de recabar información y cercar a los responsables, pero también fueron atacados a tiros, lo que evidencia el alto nivel de riesgo en la zona.
La situación se agrava con nuevas advertencias recibidas por el propio Tamay, quien asegura estar en peligro constante. De acuerdo con su denuncia, recientemente fue alertado sobre la posible llegada de un grupo de aproximadamente 30 hombres armados con la intención de atacar su lugar de trabajo, asesinarlo e incendiar las instalaciones.
Pese a antecedentes graves en el área, incluyendo atentados con explosivos registrados meses atrás, los pobladores y productores sostienen que continúan desprotegidos. La falta de presencia efectiva de las fuerzas de seguridad mantiene a la región bajo un clima de incertidumbre, donde la violencia parece avanzar sin contención.