La apreciada profesora Lidia Pérez de Molas me sugirió indagar sobre el yvyra pytã y que se lo había recomendado una persona allegada a ella, así que a ambas gracias por sugerirme esta especie que considero no la valoramos mucho, en mis años de trabajo por esta región siempre me ha sorprendido su capacidad de recomponer hábitats forestales, gran capacidad de germinación, un árbol bastante frecuente y que sus floraciones amarillas es un regalo para la vista pocas veces vistas en la naturaleza. Así que, con las fascinantes fotos cedidas gentilmente por la Profe Lidia y el relevamiento de información, vamos a hablar de esta especie que la podemos encontrar con otros nombres, como la "deformación" del guaraní, ibirá o ibirá pitá, o también cañafístola.
Evidentemente, el nombre en guaraní viene de "madera roja" y ya veremos el porqué, y otro tema fascinante es que pueden encontrar este nombre en diferentes localidades de Brasil, Argentina y Uruguay, mostrando la distribución de esta especie. Es tan común este árbol en la región que hasta tenemos una unidad de conservación en el estado de Rio Grande do Sul que tuve la oportunidad de visitar, el área de protección ambiental (APA) de Ibirapuitã, que denota ya la adopción de la palabra guaraní en la lengua portuguesa. Allí también tenemos un municipio homónimo. Les dejo la tarea de ver en Uruguay y Argentina, ya que aquí en Paraguay es muy común. Pero quiero invitarlos a buscar la razón por la cual en Uruguay se lo llama "árbol de Artigas". Su nombre científico es Peltophroum dubium.

Este prominente y emergente miembro de la familia Fabaceae representa una especie fundamental en los ecosistemas forestales del país, desempeñando un papel crucial en la conservación de la biodiversidad, al tiempo que se enfrenta a las crecientes presiones de las actividades antropogénicas. Si realmente queremos conservarlo, necesitamos comprender su biología, ecología y necesidades para la conservación y así poder desarrollar estrategias efectivas para proteger el patrimonio forestal de Paraguay, que está disminuyendo rápidamente. El yvyra pytã pertenece a la subfamilia Caesalpinioideae, quizás por ello también se lo conoce como guayacán dentro de la familia de las leguminosas Fabaceae. La especie es endémica de América del Sur, y de nuestra región, principalmente en la región oriental, particularmente dentro de los remanentes de la Mata Atlántica y las zonas de transición entre las ecorregiones de la Mata Atlántica, el Chaco, los Pastizales y el Cerrado.

La especie demuestra una notable adaptabilidad a diversas condiciones de suelo y altitudes o elevaciones, aunque muestra preferencia por suelos bien drenados en áreas con precipitaciones anuales que oscilan entre 1.200 y 1.800 milímetros, y eso hace que el yvyra pytã esté en el corazón de algunos de los ecosistemas más biodiversos y amenazados de Paraguay. Es un árbol caducifolio que puede alcanzar alturas entre los 15-25 metros en madurez, superando ocasionalmente los 30 metros en condiciones óptimas y haciéndose así un árbol emergente, y tiene una copa o corona distintiva en forma de paraguas que se vuelve más pronunciada o prominente con la edad, creando paisajes característicos de sabana cuando se encuentran en formaciones abiertas.

La corteza es lisa y grisácea cuando es joven, y desarrolla surcos poco profundos y una coloración más oscura a medida que el árbol madura. Las hojas compuestas son bipinnadas y tienen numerosos folíolos pequeños que lo hacen tener una apariencia delicada y plumosa. Esta forma de las hojas maximiza el área de superficie que puede llevar a cabo la fotosintética y a la vez minimiza la evapotranspiración o pérdida de agua, una adaptación que sirve bien a la especie durante la estación seca, tan distintiva de Paraguay y la región en la que habita.

Creo que lo más llamativo y apreciado del yvyra pytã es su espectacular floración. Durante la temporada de floración, que es ahora como podemos verlos, el árbol produce abundantes panículas terminales de flores de color amarillo brillante, y así es uno de los árboles nativos más impresionantes visualmente de Paraguay, si no que también es un recurso crítico para los polinizadores, al acercarnos vemos que hay muchas abejas atraídas por las flores. Y una vez que hay una polinización exitosa, el árbol produce vainas o legumbres planas distintivas y parecidas al papel que albergan semillas. Estas vainas son inicialmente verdes, pero al madurar se vuelven marrones y no se abren, más livianas y muy dispersables por el viento. Esto hace que puedan colonizar nuevas áreas, y con la energía acumulada pueden germinar en zonas sombrías. También las vainas y las semillas son fuente de alimento de animales, como algunas aves. Y las zonas y los huecos del árbol son sitios de anidación de varias especies de aves y lugar de descanso de murciélagos.

El estado de conservación del yvyra pytã en Paraguay refleja los desafíos ambientales más amplios que enfrentan los ecosistemas forestales del país, y si bien actualmente no está catalogada como amenazada a nivel mundial, las poblaciones del yvyra pytã han experimentado disminuciones significativas en gran parte de su área de distribución histórica en Paraguay debido a la pérdida y fragmentación del hábitat. La corteza se utiliza para tratar enfermedades respiratorias y planta tiene actividad bactericida. Enorme responsabilidad de conservar una especie tan importante para la salud planetaria.
Gracias una vez más a Lidia Pérez de Molas por la motivación y las imágenes.