Una familia se llevó tremendo susto al hallar una serpiente de dos metros en su vivienda, ubicada en la ciudad de San Antonio. Ante esta situación, realizaron una llamada a los bomberos voluntarios de la zona, a fin de solicitar la intervención con el respeto a la especie.
Los voluntarios acudieron al sitio, la rescataron y liberaron en su hábitat natural. Uno de los bomberos agradeció a los ocupantes de la vivienda por dicho actuar, teniendo en cuenta que normalmente las personas proceden a matar a estos invertebrados en medio del susto.
"La curiyú normalmente no suele ser agresiva a no ser que se sienta en peligro, por ejemplo si le atacas. Es una serpiente que no es ponzoñosa", expresó.