Tras la polémica, representantes del sector publicitario local sostuvieron que existen elementos que apuntan a una posible intrusión informática en el sistema de control de los carteles electrónicos.
Los anuncios fueron exhibidos durante la mañana de este viernes en pantallas led ubicadas en puntos estratégicos de la capital de Alto Paraná, especialmente en la zona de mayor circulación sobre la ruta PY02. Las imágenes se viralizaron rápidamente en redes sociales y provocaron una ola de repudio por su contenido, que fue interpretado como una afrenta a la dignidad y a la imagen del país.
Ante la repercusión del caso, referentes del rubro publicitario emitieron un pronunciamiento en el que rechazaron categóricamente los mensajes difundidos y señalaron que, según las primeras verificaciones realizadas, el contenido habría sido introducido de manera irregular por personas ajenas a las empresas responsables de la operación de las pantallas.
De acuerdo con la versión difundida por el sector, existen indicios de que los sistemas de administración de la estructura publicitaria habrían sido vulnerados mediante una acción informática no autorizada. Por ello, sostienen que se trataría de un hecho delictivo ejecutado por terceros que lograron acceder al control del dispositivo para proyectar los mensajes.
Los representantes del gremio remarcaron que las publicaciones exhibidas no reflejan la postura ni los principios de las empresas vinculadas a la actividad publicitaria en Ciudad del Este. Asimismo, reafirmaron su compromiso con el respeto a las instituciones nacionales, la ciudadanía y los valores que representan al Paraguay.
En paralelo, informaron que ya se encuentran colaborando con técnicos especializados y con las autoridades competentes para esclarecer lo sucedido. El objetivo es determinar el origen exacto de la difusión, identificar a los responsables y establecer eventuales responsabilidades legales.
La controversia se originó luego de que una de las pantallas mostrara una imagen del ex presidente brasileño Jair Bolsonaro en una escena en la que aparecía golpeando a un jugador de la selección paraguaya, acompañada de mensajes que sugerían una supuesta superioridad de Brasil sobre Paraguay. Aunque el material fue retirado pocas horas después, su circulación en plataformas digitales multiplicó el alcance del incidente.
Mientras avanzan las averiguaciones, persisten las dudas sobre si la publicación fue consecuencia de un ataque informático externo o si el contenido fue cargado deliberadamente desde algún sistema con acceso a la administración de la pantalla. Las conclusiones de los peritajes serán claves para aclarar lo ocurrido.
Por su parte, la firma New Zone Importados también salió al paso de las versiones que la vinculaban con el caso y aseguró que no tuvo ninguna participación en la difusión de los mensajes. La empresa afirmó que rechaza cualquier publicación que resulte ofensiva para el país y sostuvo que solicitó informes detallados a la compañía encargada de la gestión de los espacios publicitarios.
Además, indicó que exigió la eliminación inmediata del material apenas tomó conocimiento de la situación, recordando que utiliza algunos de esos soportes para la promoción de sus propias campañas comerciales.
El episodio se convirtió en uno de los temas más comentados de la jornada en Ciudad del Este y volvió a poner sobre la mesa los desafíos relacionados con la seguridad de los sistemas digitales utilizados en estructuras publicitarias de gran alcance. Entretanto, autoridades y empresarios coinciden en que el caso debe ser esclarecido para evitar especulaciones y garantizar que hechos similares no vuelvan a repetirse.