Soledad Núñez, cuestionó la construcción de viviendas sociales en el cauce Antequera, ubicado en la zona de Chacarita Alta, en Asunción, al considerar que la obra afecta la capacidad natural de drenaje del área.
La también precandidata a la intendencia sostuvo que el espacio intervenido había sido concebido originalmente como un parque lineal con una función hidráulica, destinada a absorber el agua de lluvia y mitigar inundaciones. Según explicó, al desarrollar viviendas en ese punto se eliminó una especie de "esponja urbana", clave dentro del sistema de drenaje.
A través de sus redes sociales, Núñez ratificó su postura crítica y calificó la decisión como un "error grave" en términos de planificación urbana, especialmente en un contexto donde la capital enfrenta lluvias cada vez más intensas y concentradas en cortos períodos de tiempo.
La exfuncionaria advirtió que estos cambios en el comportamiento climático alteran los criterios tradicionales utilizados para diseñar infraestructuras, como los cálculos de intensidad de lluvias y períodos de retorno, lo que exige una actualización en la forma de proyectar obras públicas.
En ese sentido, insistió en la necesidad de aplicar enfoques preventivos y de resiliencia urbana en iniciativas habitacionales, particularmente en zonas vulnerables como la Chacarita Alta, donde los efectos de los raudales impactan con mayor fuerza.
Las viviendas cuestionadas forman parte de un proyecto impulsado por el Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, que incluyó la construcción de más de medio centenar de unidades destinadas a la reubicación de familias del barrio Ricardo Brugada. La iniciativa fue financiada con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo.