NacionalesExploración de la biodiversidad acuática

Sobre los caracoles de agua dulce, sus conchas y sus huevos

¿Sabías que los "huevos rosados" que vemos en troncos y vegetación acuática no son de ranas, sino de caracoles? Conoce más sobre los gasterópodos de los géneros Pomacea y Marisa, sus características fascinantes y su impacto ecológico en Paraguay.

Alberto Yanosky
por Alberto Yanosky 8 Marzo de 2026
8 Marzo de 2026
Carocoles pomacea y marisa.
Carocoles pomacea y marisa. Foto: Lidia Pérez de Molas.

La apreciada Lidia Pérez de Molas me compartía fotos de huevos y de caracoles y me proponía hablar de ellos, ya que es común que se piense que los huevos rosados o rosados blanquecinos que vemos adheridos a la vegetación acuática y otros elementos como troncos, postes y otros, se cree que son huevos de ranas o sapos, de anfibios. Y ya hablaremos de ellos, pero hoy nos dedicamos a los moluscos gasterópodos de los géneros Pomacea y Marisa, que pertenecen a la familia Ampullariidae y que son comunes; los encontramos en la naturaleza y parques, y seguramente muchos de ustedes ya los han visto. Son elementos o componentes destacados de los ecosistemas acuáticos continentales de Paraguay y la región, conocidos popularmente como "caracoles manzana" (Pomacea) y "caracol cuerno de carnero gigante" (Marisa); estas especies presentan una biología fascinante, un rol ecológico complejo y un estado de conservación que merece atención creciente.

Un pomacea en vivo. Foto: Lidia Pérez de Molas.
Un pomacea en vivo. Foto: Lidia Pérez de Molas.

Y para hablar de estas especies de las que yo personalmente no conozco mucho, lo mejor es consultar con quienes saben, así que el apreciado Bolívar Garcete me recomendó contactarme con Rebeca Carvallo, así que a ambos, y en particular a Rebeca, les estoy inmensamente agradecido, ya que me han dado más motivos para investigar e informar. Si lo que digo es correcto, gracias a ellos, y si me equivoco, los errores son solo míos.

En el territorio paraguayo se registran varias especies del género Pomacea. Entre las más representativas se encuentran Pomacea canaliculata y Pomacea maculata, ambas nativas de la cuenca del Río de la Plata. También se ha registrado otra especie, Pomacea scalaris, asociada al sistema del río Paraguay y el Pantanal, y Pomacea americanista, una especie poco conocida y de distribución restringida a los ríos Alto Paraná e Iguazú, considerada endémica de esa subregión. Históricamente, Pomacea megastoma también fue recolectada en el país. En cuanto al género Marisa, la especie Marisa cornuarietis ha sido registrada en la región del Alto Paraguay, siendo la única representante del género en el país según la literatura, pero Rebeca me confirma que en las fotos que le compartí hay Marisa, y que una forma de diferenciarlas es que tiene su concha más aplastada, comparándola con las de Pomacea.

Rebeca nos comenta que los huevos de las diferentes especies se colocan en diferentes lugares y distancias del agua, y que el color de los huevos tiene que ver con la edad de los huevos, perdiendo el color rosado en la medida en que el embrión va creando su concha. Los huevos más rosados son de Pomacea, mientras que los huevos de Marisa son de color naranja y más claros. En resumen, una experta como Rebeca nos podría indicar viendo los huevos de qué especie se trata y también de la edad del huevo.

Típicos huevos de caracol acuático. Foto: Lidia Pérez de Molas.
Típicos huevos de caracol acuático. Foto: Lidia Pérez de Molas.

Una de las características más notables de los ampuláridos es su sistema respiratorio dual, ya que poseen tanto branquias como un pulmón rudimentario, lo que les permite sobrevivir en ambientes con bajos niveles de oxígeno disuelto y tolerar períodos de sequía. Es por ello que los encontramos en el agua, pero también en el barro y en zonas en épocas de sequías. Algunas especies de Pomacea utilizan además un sifón tubular extensible para respirar aire atmosférico sin abandonar el agua, lo que las hace unos seres increíblemente fascinantes.

Las especies de Pomacea presentan conchas globosas de coloración variable, con tonos marrones, negros y amarillentos, como se puede apreciar en las fotos, y que pueden alcanzar hasta 150 mm de longitud en las especies de mayor tamaño. Son organismos dioicos, es decir, que hay machos y hembras, y tienen fertilización interna. Las hembras depositan masas de huevos fuera del agua, sobre vegetación emergente, troncos, postes, pilares de puentes y otros, así como también en rocas, a veces a más de un metro sobre la línea de flotación. Los huevos de P. maculata son de color rosado brillante y una sola puesta puede superar los 200 huevos. Notablemente, P. canaliculata puede almacenar esperma viable por hasta 140 días y exhibir paternidad múltiple en una misma nidada. Esto los hace aún más fascinantes.

Marisa se distingue por su concha aplanada y circular (que lo llamamos condición planorboide), con tres a cuatro espirales, con una coloración variable entre amarillo oscuro y rojo ladrillo con bandas espirales negras, y un diámetro de entre 35 y 50 mm. Las hembras depositan masas gelatinosas de 20 a 80 huevos bajo el agua, adheridas a sustratos sumergidos.

Restos de una buena ingesta de caracolas. Foto: Lidia Pérez de Molas.
Restos de una buena ingesta de caracolas. Foto: Lidia Pérez de Molas.

En cuanto a la alimentación, los juveniles de Pomacea consumen principalmente algas y detritos, mientras que los adultos son herbívoros que pastan sobre plantas acuáticas emergentes y sumergidas, e incluso sobre vegetación terrestre próxima al agua.  Marisa es omnívora y voraz: consume plantas vivas y en descomposición, huevos de otros organismos y caracoles juveniles.

Ambos caracoles, Pomacea y Marisa, son géneros que habitan cuerpos de agua dulce como ríos, lagunas, estanques, bañados y sistemas de riego, preferentemente en zonas con abundante vegetación acuática. En Paraguay, estos ambientes son particularmente ricos en el Chaco húmedo, el Pantanal y las llanuras de inundación del río Paraná.

Su rol ecológico es múltiple. Como herbívoros, regulan la biomasa de plantas acuáticas y contribuyen al reciclaje de nutrientes. Como consumidores de detritos, participan en la descomposición de materia orgánica. Al mismo tiempo, constituyen una fuente de alimento fundamental para numerosas especies de aves —especialmente el caracolero (Rostrhamus sociabilis)— y también el Karáu (Aramus guarauna), reptiles, peces y crustáceos. Esta función los convierte en un eslabón clave en las redes tróficas de los humedales paraguayos.

Huevos de pomacea, mas rosados. Foto: Lidia Pérez de Molas.
Huevos de pomacea, mas rosados. Foto: Lidia Pérez de Molas.

Cuando encontramos restos de conchas al costado de un árbol o tronco o poste, es que o un caracolero o un karáu ha estado alimentándose de caracoles que seguramente extraía de algún cuerpo de agua cercano a su sitio de alimentación. Y cuando miramos el cúmulo de caracoles, es fácil saber quién fue el "depredador" sin que esté allí. Cuando la concha está sana, sin romper, fue un caracolero, ya que hábilmente sostiene con sus garras la concha y con su pico curvo extrae el cuerpo del animal; mientras que el karáu no tiene esa habilidad, pero sí un pico fuerte con el que golpea y rompe la concha para poder extraer el animal que lo habita. Ahora ya saben quién fue el cazador sin tenerlo a la vista. Y siempre miren alrededor, ya que encontrarán opérculos, unas estructuras más suaves que la concha, ovaladas con las que el caracol cierra la entrada a la concha.

Son filtradores y consumen detritos, pero la herbivoría intensa de algunas especies puede alterar significativamente la estructura de la vegetación acuática y, con ello, la calidad del agua y la disponibilidad de hábitat para otras especies. Por ejemplo, la especie Pomacea canaliculata, en particular, es reconocida internacionalmente como una plaga en cultivos de arroz y otros tipos de cultivo, y figura en la lista de las "100 peores especies exóticas invasoras del mundo" elaborada por la UICN, aunque en Paraguay es nativa y forma parte del equilibrio ecológico natural.

Huevos de pomacea adheridos a la vegetación. Foto: Lidia Pérez de Molas.
Huevos de pomacea adheridos a la vegetación. Foto: Lidia Pérez de Molas.

El estado de conservación de los ampuláridos neotropicales está insuficientemente evaluado. Algunas especies, como Pomacea americanista, por su distribución restringida al Alto Paraná e Iguazú, son especialmente vulnerables a las alteraciones de su hábitat, incluyendo la construcción de represas y la degradación de riberas.  Pomacea megastoma podría enfrentar riesgos similares, y el estado de P. scalaris no ha sido formalmente evaluado por organismos internacionales.

Rebeca nos recuerda que tienen un rol ecológico clave, son filtradores, se alimentan de detritos y son bioindicadores de la calidad del agua, sirviendo de alimento a varias especies de la fauna, aves como vimos, pero también peces y mamíferos, y es importante conservarlos. Esa práctica que hemos visto de aplastar estos huevos es atentar contra el equilibrio de la naturaleza.

Las principales amenazas para estas especies en Paraguay incluyen la pérdida y degradación de humedales por expansión agrícola y ganadera, la contaminación de cuerpos de agua, la alteración del régimen hídrico por obras de infraestructura y, en algunos casos, la introducción de especies exóticas competidoras. Paradójicamente, algunas especies como P. canaliculata, que están representadas en las fotos que nos cedió gentilmente Lídia Pérez de Molas, han sido introducidas en otras regiones del mundo como fuente de alimento o para acuariofilia, convirtiéndose allí en invasoras con impactos negativos sobre la biodiversidad local.

Huevos de caracol un poco mas alejados el agua. Foto: Lidia Pérez de Molas.
Huevos de caracol un poco mas alejados el agua. Foto: Lidia Pérez de Molas.

Desde el punto de vista sanitario, cabe señalar que P. canaliculata puede actuar como hospedador intermediario del nematodo Angiostrongylus cantonensis, causante de la meningitis eosinofílica en humanos, lo que añade una dimensión de salud pública a su manejo, y cuando hablamos del enfoque de Una Sola Salud (One Health), siempre usamos a los Pomacea como ejemplos.

Estas conchas se han encontrado en los estómagos de los yacarés y en grandes cantidades; se asume que los yacarés utilizan el peso de estos caracoles para poder sumergirse, además de otorgarles un buen alimento. Así que estos caracoles no son solo ingeridos por aves como el caracolero o el karáu.

La conservación de estas especies en Paraguay requiere fortalecer el conocimiento taxonómico y ecológico de las poblaciones locales, proteger los humedales que constituyen su hábitat y desarrollar estrategias de monitoreo que permitan detectar cambios en su distribución y abundancia. Dada su importancia como indicadores de la salud de los ecosistemas acuáticos y su papel en las cadenas tróficas, tanto Pomacea como Marisa merecen un lugar prioritario en las agendas de conservación de la biodiversidad acuática del país.

Una vez más gracias a Lidia, Rebeca y Bolívar por ayudarme a abordar un tema tan fascinante.

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