El Tribunal de Sentencias de Asunción dictó este miércoles una condena de 10 años de prisión contra Carlos Granada, exgerente de Prensa del Grupo Albavisión, tras considerarlo culpable de coacción, acoso sexual agravado y coacción sexual. El fallo unánime, que se basó en las declaraciones de más de seis víctimas, expuso un patrón sostenido de abuso laboral y sexual dentro de medios de comunicación.
La sentencia detalla cómo Granada aprovechó su posición jerárquica para hostigar a varias periodistas, mediante proposiciones sexuales, tocamientos no consentidos y amenazas de despido o represalias profesionales. Las denunciantes relataron años de impunidad y silencios forzados dentro del ámbito mediático paraguayo.
Angie Prieto, una de las principales denunciantes, expresó su satisfacción tras la lectura de la sentencia. "Se hizo justicia no solo por mí, sino por otras mujeres", declaró, resaltando la lucha intensa y el desgaste emocional que implicó sostener el proceso. Dijo que el juicio fue "tremendamente angustiante y revictimizante", pero necesario para marcar un precedente.
Prieto relató que, durante el litigio, sufrió un fuerte impacto emocional y profesional, viéndose obligada a reconstruir su carrera para sostener a sus hijos. Recordó que durante el juicio oral declararon más de veinte testigos, reforzando la solidez de las denuncias presentadas contra Granada y la dimensión del daño causado.
Finalmente, denunció que muchas colegas vieron sus carreras truncadas por el accionar del exgerente y que algunas incluso tuvieron que abandonar el país por falta de oportunidades. "Ya de por vida quedamos marcadas. Ojalá con un buen acompañamiento podamos reconstruir cada una su camino", expresó tras conocer la condena.
