Sacerdote afirma que la iglesia está llamada a nueva evangelización
El reverendo padre Osvaldo Duarte, superior de los Redentoristas, celebró la misa correspondiente a la víspera de la solemnidad de la Virgen de los Milagros de Caacupé con el lema “La Eucaristía nos impulsa a anunciar la buena noticia”.
Indicó que la misión de la iglesia es ser misionera y que desde el bautismo la vocación es proclamar el evangelio y ser facilitadores del camino del reino. “Aquí estoy señor, envíame. Es un mandato de Dios para los bautizados. Hoy el desafío es la llamada a la vocación y la misión. Por ser bautizados somos llamados a ser misioneros”, indicó
Destacó que la Iglesia está llamada a ser misionera para todas aquellas personas ubicadas en las periferias donde están los decepcionados de la vida, los cansados, heridos, los que han perdido la esperanza. “En este tiempo de pandemia, dolor, enfermedad y miedo, la recomendación de quedarnos en casa, el aislamiento y la muerte de nuestros seres queridos, nos hace experimentar nuestra fragilidad humana. Y nos hace descubrir que necesitamos de Dios”, detalló.
Instó a dejar de lado la ansiedad y mirar a quien está al lado del camino desorientado. La eucaristía nos alienta a la misión. “La invitación de salirnos nosotros mismos por amor a Dios y el prójimo deja de lado la ansiedad para mirar a los ojos a aquel que se ha quedado al costado del camino desorientado. La Eucaristía la plenitud de la vida espiritual nos alimenta y a la vez nos alienta a la misión”, expresó el redentorista.
Aclaró que la presencia del espíritu santo nos da sabiduría para captar esas realidades divinas aunque no tengas la capacidad está guiado por el espíritu santo. “A menudo nos comportamos como controladores de la gracia en los templos de las iglesias sino como facilitadores de la gracia. La iglesia es una casa paterna y ahí lugar para todos. Cada uno con su vida acuesta”, apuntó durante la homilía.
Allí donde me encuentre en la circunstancia uno no se avergüence de Dios; dijo el padre, sino tener el orgullo ser discípulo de Dios. "Nos llama a una profunda revolución misionera para llevar el evangelio a todas las personas cercanas. “todos los bautizados actúa la fuerza evangelizadora por medio del espíritu santo. Él nos da como un instinto que nos ayuda a discernir a aquello que viene de Dios”, agregó.
Afirmo que la nueva evangelización implica un nuevo protagonismo de cada bautizado para responder a este llamado. Y que no necesita mucho tiempo de preparación para salir anunciar. “No esperar hacer muchos cursos o instrucciones basta la experiencia sincera del encuentro con Dios. Porque el contenido de la misión es ese sentido alegre y gozoso de tener a Jesús en el corazón. Jesús espera de cada uno de nosotros que asumamos nuestra misión de testigo suyo donde nos encontremos, en el ámbito familiar, educativo y comercial, policial, militar, agrícola, sindical, medios de comunicación”, dijo el reverendo redentorista.
Dijo finalmente que la iglesia nos llama a una profunda revolución misionera en una nueva forma de predicación que nos compete a todos como tarea cotidiana. “Con una predicación respetuosa y amable. Por la llamada del señor es que seamos realmente sal y luz de la tierra. Nunca ser cómplice de las manipulaciones oscuras de la corrupción y la descomposición. No el fanatismo intolerante sino la actitud sencilla”, finalizado.