Prueba de ADN confirma que cuerpo hallado en el Paraná es del sicario del militar Guillermo Moral
La confirmación fue realizada por el fiscal José Martín Morínigo, tras concluirse un análisis de ADN que permitió corroborar la identidad del fallecido mediante muestras genéticas aportadas por su madre.
El hallazgo del cadáver se produjo el 29 de octubre de 2025, cuando pescadores alertaron a las autoridades sobre un bulto sospechoso flotando en aguas del río Paraná, en la zona de Puerto Irala. El cuerpo estaba envuelto en una bolsa de arpillera y presentaba un avanzado estado de descomposición, lo que dificultó en un primer momento su identificación.
Desde el inicio de la investigación, los investigadores manejaban la hipótesis de que se trataba del adolescente de 16 años señalado como uno de los autores materiales del ataque armado que acabó con la vida del militar el 2 de octubre, a plena luz del día y en inmediaciones de una unidad académica de la UNA. Esa sospecha se fue fortaleciendo con el correr de los meses, especialmente por la coincidencia de un tatuaje visible en uno de los brazos del cadáver con el que tenía el joven buscado.
La prueba genética terminó de despejar cualquier duda. El fiscal explicó que el cotejo de ADN confirmó de manera concluyente que el cuerpo corresponde al menor de edad sindicado como sicario, lo que permite cerrar una de las principales incógnitas del caso, aunque no así la investigación en su totalidad.
En el marco de la causa, las autoridades continúan la búsqueda de Rogelio Leme Díaz Brítez, de 18 años, quien habría conducido la motocicleta utilizada para el ataque y que permanece prófugo hasta el momento. Su captura es considerada clave para esclarecer completamente las circunstancias del crimen y la posible participación de otras personas en el hecho.