NacionalesSalud mental y fin de año

Proyectos renovados: claves para iniciar 2026 sin cargar frustraciones

La psicóloga Luana Acosta explicó cómo cerrar ciclos, bajar la ansiedad y fijar metas realistas para encarar un nuevo año con mayor bienestar emocional.

2 Enero de 2026
2 Enero de 2026
Al inicio de cada año generalmente se proyectan nuevas metas.
Al inicio de cada año generalmente se proyectan nuevas metas. Foto: IA

En el tramo final del 2025, la psicóloga Luana Acosta visitó el programa Buena Tarde, donde brindó orientaciones prácticas para comenzar el 2026 con nuevos proyectos, dejando atrás experiencias negativas, frustraciones y objetivos no cumplidos. La especialista sostuvo que el cambio de año no implica, por sí solo, una transformación automática, y remarcó la importancia de la toma de conciencia personal.

En cuanto a —cómo "dar vuelta la página" y evitar que lo vivido en 2025 se traslade al año siguiente— Acosta señaló que uno de los errores más comunes es creer que el 1 de enero garantiza una "vida nueva". "No siempre pasa de esa manera. Hay cosas positivas que conviene seguir trasladando y otras que necesitan pausa, revisión y, en algunos casos, ser dejadas atrás", explicó.

Bajar el ritmo y revisar conductas

La psicóloga indicó que muchas personas llegan al cierre de año atravesadas por el nerviosismo y la urgencia de obtener resultados inmediatos. Según relató, este fue uno de los principales ejes trabajados con sus pacientes: frenar la aceleración constante y reducir la ansiedad por llegar "ya" a todo.

"Pausar, bajar un cambio y empezar a vivir el presente" fue uno de los mensajes centrales. Acosta ejemplificó esta idea en acciones simples: prestar atención a lo que sucede alrededor, al clima, a las personas cercanas y a las pequeñas experiencias cotidianas. En ese sentido, propuso como meta inicial para el 2026 postergar la gratificación inmediata y reaprender a esperar.

Motivación sin positivismo forzado

Al abordar cómo proyectarse hacia un nuevo año después de un período difícil, la especialista advirtió sobre el "positivismo tóxico". Aclaró que ser agradecido no implica negar el dolor, las frustraciones o las metas que no se alcanzaron. "Es importante reconocer que hubo situaciones dolorosas y objetivos que no se lograron", afirmó.

Acosta invitó a revisar cuán realistas fueron las metas planteadas durante el año. "Muchas veces nos fijamos 20 o 25 objetivos y eso no es sostenible. Reducirlos a pocos, pero posibles, cambia completamente la experiencia", sostuvo.

Metas pequeñas y bajo control personal

Como recomendación final, la psicóloga sugirió enfocarse en propósitos que dependan de la propia conducta y no de terceros. Actividades como caminar algunas veces por semana, mejorar la alimentación o aprender una habilidad básica fueron citadas como ejemplos de metas alcanzables.

"Cuando empezamos a tener control sobre nuestras acciones, la frustración disminuye", concluyó Acosta, destacando que un 2026 diferente no depende de grandes promesas, sino de decisiones realistas, consistentes y conscientes.

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