Un operativo contra el narcotráfico en la zona de Arroyo Morotí, departamento de Caaguazú, terminó de forma inesperada cuando Carlos López Espínola (59) sufrió un infarto al percatarse de la presencia de las autoridades. El hombre, identificado por los investigadores como un presunto químico dedicado a la elaboración de cocaína, expiró poco después de ser trasladado a un centro asistencial de la ciudad.
El allanamiento fue encabezado por el fiscal Fermín Segovia, con el apoyo de agentes del departamento Antinarcóticos de la Policía Nacional. Según los informes de inteligencia, el fallecido operaba un laboratorio clandestino en su domicilio, donde supuestamente recibía pasta base de cocaína para procesarla, mezclarla con otras sustancias y aumentar su volumen para la venta en el mercado local y regional.
Durante el procedimiento, además de la incautación de cinco kilos de cocaína —distribuidos entre panes y dosis listas para la comercialización—, fueron detenidos la pareja del fallecido, Nancy Elizabeth Vázquez Bogado (46), y el hijo de ambos, Carlos Abdul López Vázquez (18). Ambos quedaron a disposición del Ministerio Público bajo sospecha de complicidad en la estructura delictiva.
En la vivienda, los intervinientes hallaron herramientas de prensado, precursores químicos y armas de fuego, lo que confirmaría una operación de procesamiento a gran escala. Las autoridades investigan ahora el alcance de la red de distribución que, según los primeros indicios, lograba abastecer a mercados en ciudades aledañas y puntos estratégicos de la zona este del país.