En los registros de cámaras de seguridad se observa a dos jóvenes dentro de una estación de servicios, donde permanecieron con aparente tranquilidad mientras aguardaban apoyo logístico para su huida. Los investigadores sostienen que se trata de los mismos hombres que, minutos antes, abrieron fuego contra el militar.
Las grabaciones coinciden con otros materiales previamente divulgados, en los que se los ve abordar un vehículo Toyota IST. Este automóvil habría sido utilizado para escapar tras abandonar la motocicleta que usaron en el ataque.
Las autoridades destacan la frialdad con la que los sospechosos actuaron y advierten que continúan los operativos para dar con su paradero. El caso ha generado conmoción, no solo por la violencia del hecho, sino también por el despliegue profesional que evidencian las imágenes recolectadas.