La obra representa a un saurópodo, reconocido por ser uno de los dinosaurios más grandes que existieron. La escultura mide 18 metros de altura —equivalente a un edificio de seis pisos— y 29 metros de largo, convirtiéndose en una de las piezas más monumentales del país.
Construida este año, la escultura combina hormigón armado, estructura metálica y recubrimiento de cemento, e incorpora un mirador en el lomo, al que se accede mediante una escalera oculta en la cola del dinosaurio. Para su ejecución se utilizaron unas 260 bolsas de cemento.
El proyecto fue diseñado y realizado por el artista aregüeño Ciriaco Céspedes, especialista en cerámica y escultura, con el apoyo de un equipo de trabajo que colaboró en la concreción de la obra.
Con esta incorporación, Campo Verde amplía su oferta turística, sumando un nuevo atractivo a sus espacios de recreación y naturaleza, y promete convertirse en un punto de referencia para visitantes y amantes de los dinosaurios.