NacionalesBiodiversidad y conservación

Pequeños carpinteros del Paraguay: ecología y biología

Cuatro especies de carpinteritos, conocidas como ypekũ, destacan por su rol ecológico y su contribución a la salud de los bosques paraguayos, donde la preservación de su hábitat es clave para su supervivencia.

Alberto Yanosky
por Alberto Yanosky 29 Marzo de 2026
29 Marzo de 2026
Carpinterito común.
Carpinterito común. Foto: Carlos Ortega.

Paraguay alberga una notable diversidad de aves de la familia Picidae. Entre ellas, los carpinteros de menor tamaño ocupan un lugar ecológico singular. Gracias a las fotografías compartidas por Carlos Ortega, esta tercera columna se enfoca en cuatro pequeños ypekũ, que destacan por su presencia y particularidades biológicas en el territorio paraguayo: el carpinterito barrado (Veniliornis spilogaster), el carpinterito común (Picumnus cirratus), el carpintero escamado (Picumnus albosquammatus) y el carpinterito cuello canela (Picumnus temminckii). A pesar de su reducido tamaño, estas aves son actores clave en la dinámica de los ecosistemas boscosos del país.

Carpinterito barrado.  Foto: Carlos Ortega.
Carpinterito barrado. Foto: Carlos Ortega.

El carpinterito barrado es una de las especies más conspicuas del género Veniliornis en Paraguay. Conocido en guaraní como ypekũ para, mide entre 14 y 15 cm de longitud y presenta un plumaje dorsal pardo-verdoso con barrado blanco en las partes ventrales, característica que le da su nombre común. El macho se distingue por una corona rojiza, mientras que la hembra posee la corona parda. Habita principalmente los bosques del este del país, asociados a la ecorregión del Bosque Atlántico del Alto Paraná, aunque también se encuentra en bosques en galería y formaciones arbóreas secundarias. Su alimentación se centra en insectos, larvas de coleópteros, hormigas y otros artrópodos, que extrae de la corteza y la madera en descomposición mediante percusiones características. Construye su nido en cavidades excavadas en árboles muertos o debilitados, que luego son utilizadas por otras especies, otorgándole un rol de "ingeniero" del ecosistema. Su canto es un llamado agudo y repetitivo, frecuente en el interior y borde de los bosques húmedos.

Carpintero escamado.  Foto: Carlos Ortega.
Carpintero escamado. Foto: Carlos Ortega.

El carpinterito común (Picumnus cirratus) es probablemente el carpintero más pequeño y registrado con frecuencia en Paraguay, con apenas 9 a 10 cm de longitud. Su plumaje es pardo oliváceo en el dorso, con la frente salpicada de puntos blancos y rojizos en el macho —únicamente blancos en la hembra— y el vientre blancuzco con notorio barrado oscuro. Esta especie muestra gran plasticidad de hábitat, adaptándose a condiciones diversas, desde bosques maduros hasta jardines urbanos, parques y arboledas. Forrajea activamente en ramas delgadas y ramitas terminales en busca de insectos, larvas y huevos de artrópodos, indagando las grietas de la corteza con movimientos ágiles. Anida en pequeñas cavidades que excava en ramas de escaso diámetro, reflejando su adaptación a microhábitats específicos.

Carpinterito común posado.  Foto: Carlos Ortega.
Carpinterito común posado. Foto: Carlos Ortega.

El carpintero escamado (Picumnus albosquammatus) presenta distribución más restringida, asociado principalmente a bosques secos y zonas de transición entre el Cerrado y formaciones boscosas del centro y norte del país. Su nombre alude al patrón escamado del plumaje ventral, donde cada pluma tiene un borde oscuro que crea una textura característica. Al igual que otros Picumnus, el macho presenta puntos rojizos en la frente y es insectívoro, forrajeando en ramas delgadas. Su asociación con ambientes de Cerrado lo expone a hábitats estacionales, donde la disponibilidad de recursos varía entre la estación seca y lluviosa. Esta especie es de interés para la conservación, ya que el Cerrado es uno de los ecosistemas más amenazados del país.

Carpinterito cuello canela posado. Foto: Carlos Ortega.
Carpinterito cuello canela posado. Foto: Carlos Ortega.

El carpinterito cuello canela (Picumnus temminckii) es quizá el más llamativo de los pequeños carpinteros paraguayos, gracias a su coloración canela en el cuello y costados de la cabeza, que contrasta con el resto del plumaje. Se distribuye en el extremo este del país, asociado al Bosque Atlántico, uno de los biomas más biodiversos y amenazados del mundo. Habita en el interior y los bordes de bosques maduros, con preferencia por áreas con árboles de mediano y gran porte. Su dieta se centra en pequeños invertebrados extraídos de la corteza y grietas de ramas. Es una especie indicadora de calidad de hábitat forestal, y sus poblaciones enfrentan presiones significativas debido a la deforestación y fragmentación del bosque.

Carpinterito cuello canela.  Foto: Carlos Ortega.
Carpinterito cuello canela. Foto: Carlos Ortega.

En conjunto, estas cuatro especies, documentadas por las imágenes de Carlos Ortega, ilustran la diversidad funcional y ecológica de los pequeños carpinteros paraguayos. Más allá de su valor estético y científico, cumplen roles fundamentales: controlan poblaciones de insectos xilófagos y generan cavidades aprovechadas por mamíferos pequeños, reptiles y otras aves. La conservación de estas especies depende en gran medida de la preservación de los bosques nativos, particularmente del Bosque Atlántico y el Cerrado, ecosistemas cuya integridad es esencial para la supervivencia de muchas especies de la rica avifauna paraguaya.

Carpinterito cuello canela buscando alimento.  Foto: Carlos Ortega.
Carpinterito cuello canela buscando alimento. Foto: Carlos Ortega.

Una vez más, se agradece a Carlos Ortega por sus imágenes, fruto de su contacto directo con la naturaleza y su trabajo junto a guardaparques en la protección del patrimonio natural dentro del sistema nacional de áreas silvestres protegidas.

Carpinterito cuello canela.  Foto: Carlos Ortega.
Carpinterito cuello canela. Foto: Carlos Ortega.

Últimas noticias