Los hermanos Pérez Hoyos intentaron desvincular a Margareth Chacón Zúñiga del crimen del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, durante las declaraciones como testigos en el juicio a la mujer. No hicieron mención sobre los autores morales del asesinato ocurrido en Colombia.
Ramón y Andrés Felipe Pérez Hoyos, condenados por el asesinato del fiscal antidroga Marcelo Pecci, intentaron desvincular a Margareth Chacón Zúñiga del crimen ocurrido el 10 de mayo del 2022 en la isla Barú, en Colombia.
Margareth Chacón acompañó a su esposo, Andrés Pérez Hoyos, a Cartagena para festejar el Día de la Madre.
“La razón es muy sencilla. Mi cuñada fue con mi hermano porque iban a festejar el Día de la Madre en Cartagena”, respondió Ramón Pérez Hoyos cuando el fiscal colombiano Mario Burgos preguntó sobre el motivo del viaje.
Chacón fue acusada por la Fiscalía de Colombia de participar activamente en las reuniones y también en la entrega de dinero para orquestar el crimen. La mujer se encuentra procesada por homicidio agravado, fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.
En medio del desarrollo de la audiencia se registraron momentos de tensión entre el testigo y el fiscal, quien pidió que quede constancia de la “actitud indecorosa y desafiante del señor Ramón en la declaración”.
El primer cruce se dio cuando Burgos consultó a Ramón si se hospedó cerca de la Droguería Inglesa, en Cartagena. Ramón, ofuscado, respondió que “no” y que se quedó en el sector de Bocagrande.
“Usted es una persona que no ejerce el Derecho como debe ser”, dijo Ramón en referencia al trabajo del fiscal colombiano.
Su hermano Andrés también había manifestado que el fiscal colombiano ejerce el Derecho “sin ética moral” y lo acusó de “torturarlo y amenazarlo”. Ramón Pérez Hoyos afirmó que él, su hermano Andrés y su cuñada comieron con Francisco Correa Galeano en un restaurante de Cartagena.