Desde hace unos días se encuentra en el país un equipo de los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) de los Estados Unidos. Se trata de médicos epidemiólogos de la División de Enfermedades Vectoriales que fueron invitados por el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSP BS) para apoyar en la respuesta a la actual epidemia de chikungunya.
Los representantes mencionan que, si bien los brotes de la enfermedad se están viendo en varios países de la región; sin embargo, la epidemia actual es la más grande que se ha registrada en Paraguay y es a su vez, una de las más grandes que ha sido documentada en Sudamérica.
“En Paraguay estamos viendo un patrón parecido a los que se ha visto en otros brotes de chikungunya”, aseveran los expertos. Normalmente esta enfermedad causa fiebre y dolores articulares y raramente, puede generar enfermedad severa y afectar al cerebro, el corazón, el hígado y otras partes del cuerpo.
Paraguay en la mira internacional
En otro punto, los expertos mencionaron es que la epidemia actual en Paraguay obtuvo importancia internacional por varias razones, una de ellas, es el gran impacto en la salud pública del país que ha resultado en miles de hospitalizaciones y decenas de fallecimientos.
“Hay mensajes importantes que pueden ser compartidos a partir de esta epidemia, no solo dentro del Paraguay sino también en otros países en la región. Es importante prevenir la picadura del mosquito sobre todo para los grupos que tienen riesgo de enfermedad severa, que son los recién nacidos y lactantes, personas que tienen más de 60 años de edad, y personas que tienen otras enfermedades. Las personas embarazadas deben tomar igualmente precauciones para prevenir picaduras”, refieren.
Enfatizaron que las mejores formas de prevenir las picaduras de mosquitos son a través del uso de elementos de barrera y la eliminación de criaderos. Los expertos de Estados Unidos aconsejan llevar ropa clara con mangas largas y pantalones, aplicarse repelente y crear ambientes libres de mosquitos con la instalación de telas metálicas en puertas y ventanas, utilizar mosquiteros cuando se está descansando o durmiendo, sobre todo en las cunas y carritos de los bebés, y por supuesto, eliminar los criaderos, que es esencial dentro de la estrategia de prevención.
La comitiva de expertos está conformada por la Dra. Susan Hills, epidemióloga del equipo de Vigilancia y Epidemiología de la División de Enfermedades Vectoriales; la Dra. Amy Beeson, oficial del Servicio de Inteligencia Epidémica (EISO) en CDC-Fort Collins; junto con el Dr. Roberto J. Freire Esteves, asesor técnico principal de la Oficina Regional de América del Sur, quienes han estado trabajando con técnicos de la Dirección de Vigilancia de la Salud.