El operativo de entrega se realizó bajo estrictas medidas de seguridad en el aeropuerto internacional Silvio Pettirossi, donde fue entregado a autoridades mexicanas.
Bermúdez había sido detenido días atrás en una lujosa vivienda de Surubi'i, en Asunción, tras una investigación de la Secretaría Nacional Antidrogas y la Interpol.

El exjefe policial del estado de Tabasco, México, es acusado de asociación delictiva, secuestro y extorsión, además de vínculos directos con la estructura del crimen organizado.
La expulsión fue confirmada por la Presidencia y por la SENAD, que destacaron la cooperación entre organismos de seguridad internacionales para concretar el traslado. El presidente Santiago Peña reafirmó que Paraguay "no será refugio de criminales", en alusión a la captura y expulsión del capo.
Con su salida, se cierra un capítulo que generó fuerte repercusión política y mediática tanto en México como en Paraguay, por tratarse de un exalto funcionario policial convertido en uno de los delincuentes más buscados de la región. Ahora, Bermúdez deberá enfrentar a la justicia mexicana por las graves acusaciones que pesan en su contra.

