Asociaciones de pacientes denunciaron un crítico desabastecimiento de medicamentos e insumos para estudios laboratoriales en distintos hospitales del país, una situación que, según afirmaron, afecta a personas con enfermedades crónicas y raras que dependen de tratamientos continuos para evitar el avance de sus patologías.
Vanessa Florentín, representante de la Federación Paraguaya de Pacientes con Enfermedades Raras (FEPPER), aseguró que el problema se registra a nivel nacional y no solo se limita a la falta de medicamentos.
"El problema es a nivel nacional en cuanto al desabastecimiento de medicamentos. También hemos tenido denuncias de falta de reactivos para análisis en los hospitales", manifestó en entrevista con la radio 1020 AM.
La dirigente explicó que la escasez compromete tanto el acceso a los tratamientos como la posibilidad de realizar estudios indispensables para el seguimiento clínico de los pacientes.
La situación también fue expuesta por Lourdes Morales, representante de la Asociación de Pacientes con Esclerosis Múltiple (APEMED), quien advirtió que la interrupción de la medicación tiene consecuencias directas sobre la evolución de la enfermedad.
"La medicación hace que frene la enfermedad, no mejoramos, pero en la medida que tengamos menos acceso al tratamiento, la enfermedad tiene vía libre para hacer lo que quiere con nosotros", expresó.
Morales señaló que el problema alcanza incluso al Instituto de Previsión Social (IPS), donde, según afirmó, numerosos pacientes tampoco están recibiendo sus medicamentos.
"La mayoría de las personas no estamos teniendo la medicación, incluso dentro del IPS. Esa es nuestra realidad. Por ejemplo, tenemos una licitación que está paralizada por la protesta de una industria. Las personas están desesperadas", sostuvo.
Las organizaciones de pacientes instaron a las autoridades sanitarias a adoptar medidas urgentes para garantizar el abastecimiento de medicamentos, reactivar los procesos de compra pendientes y asegurar la disponibilidad de reactivos e insumos en los hospitales públicos, advirtiendo que cada día sin tratamiento representa un riesgo para la salud y la vida de quienes dependen de estos medicamentos.