Tras meses de dilaciones y maniobras jurídicas, el Juzgado Penal de Garantías del 5.º Turno de Villarrica ordenó la prisión preventiva de un comisario, agente de Interpol de la Policía Nacional, imputado por el presunto abuso sexual de su hija, una adolescente de 15 años.
La defensa del acusado presentó diversos documentos en un intento de evitar la medida cautelar: un certificado de vida y residencia, la ausencia de antecedentes penales, una fianza real valuada en G. 705 millones y un informe psicológico. Según los abogados, estos elementos demostraban la inexistencia de riesgo de fuga y la disposición del agente a someterse al proceso judicial.
Sin embargo, el juzgado consideró insuficientes las pruebas presentadas y concluyó que no se podía descartar ni el peligro de fuga ni la posibilidad de obstrucción del proceso.
En consecuencia, se ordenó el traslado del imputado a la Agrupación Especializada de la Policía Nacional, en Asunción. Con esta resolución, el Ministerio Público asegura que el proceso penal seguirá bajo estricta supervisión judicial mientras avanzan las investigaciones.