Obispo pide erradicación de la pandemia del tráfico de drogas y la corrupción
El Monseñor Adalberto Martínez, obispo de Villarrica y Caazapá, en el sexto día del Novenario en honor a la Virgen de Caacupé, habló sobre el tráfico de drogas y la corrupción. El tema central de la homilía fue bajo el lema “La Eucaristía realiza la comunión entre Dios con los hermanos”.
“El tráfico de drogas es una pandemia que produce mucho dolor comunitario y a los familiares. El tráfico es un pecado grande y pone a quienes trafican fuera de la voluntad de Dios. Exhortamos a las autoridades competentes a que sigan trabajando para erradicar el flagelo de las mercaderías de muerte, los panes contaminados y cuyos réditos están etiquetados con lavado de dinero y con evasores en el territorio nacional”, dijo.
“El virus de la corrupción carcome los recursos que son esenciales para el bienestar del país. El compromiso es de todos, sea donde sea en la vida pública o privada, y tenemos que evitar la metástasis del tumor de la corrupción. Eviten la idolatría al dinero, el poder, el placer. El que practica la corrupción sigue al demonio. Luchar contra la corrupción y la impunidad, e interponer la vida social requiere de una profunda conversión en Cristo”, indicó el Monseñor.
Pidió honrar la vida de lo menores de edad que son víctimas de sus propios familiares, evitando los abusos y violencias dentro del propio entorno.
Secuestrados
Por otra parte, exigió la liberación de Edelio Morínigo, Félix Urbieta y Óscar Denis que están secuestrados en el Norte del país por grupos criminales. Hizo referencia a la santidad de la vida y pidió que recuperen su libertad.
El obispo agregó que la Iglesia no puede estar ajena al clamor del pueblo y se requiere de un compromiso de los cristianos en torno a los valores y virtudes para no ser indiferentes al sufrimiento del prójimo.
“Requiere que todos trabajemos por una cultura del encuentro, del diálogo, salir de nuestro propio egocentrismo, egoísmo y seguridades particulares para encontrar consensos que permitan reducir la inequidad estructural, combatir la corrupción y hacer posible que todos puedan acceder a una vida digna y plena”, señaló.