Obispo de Caazapá alerta que el agronegocio "mata la tierra y envenena el país"
El obispo de la Diócesis de Caazapá, Marcelo Benítez, lanzó un mensaje contundente sobre la necesidad de "cuidar la casa común" y responsabilizó al ser humano de no cumplir con el rol de custodio que le corresponde. Destacó, durante el quinto día de la Novena de Caacupé, que Paraguay fue bendecido con una naturaleza abundante, pero lamentó que no exista un uso responsable ni sostenible de los recursos.
Benítez aseguró que los modelos económicos actuales solo privilegian ganancias financieras, generando destrucción ambiental y mayores desigualdades. Señaló que los costos sociales y ecológicos superan ampliamente los beneficios económicos, cuestionando que muchos bienes naturales sean convertidos en simples mercancías sin medir consecuencias.
Durante su homilía, criticó en particular al agronegocio, al que calificó como un sistema que "mata la tierra, envenena el agua y el aire" debido al uso de potentes agrotóxicos. Afirmó que este modelo no corresponde a la realidad nacional, beneficia a unos pocos y empobrece a la mayoría, deteriorando gravemente el ecosistema.
El prelado advirtió además sobre los efectos del colapso climático, mencionando que las sequías, tormentas e inundaciones ya son más frecuentes y severas, afectando la seguridad alimentaria y provocando conflictos. Sostuvo que se requiere un cambio total en las economías y sociedades, además de detener la deforestación y modificar los patrones de consumo.
Finalmente, instó a proteger los derechos territoriales de los pueblos indígenas, restaurar los ecosistemas y adoptar prácticas agrícolas sostenibles. "Los ecosistemas sanos regulan el clima, limpian la contaminación y nos dan vida; es urgente revertir el daño antes de que sea irreversible", sentenció.