En la ciudad de San Lorenzo se reportó un nuevo caso de feminicidio, donde una mujer identificada como Andrea Marlene Guerrero García, de 36 años, falleció aparentemente a manos de su pareja, Édgar Candia, de 42 años.
Al cometer el hecho, el hombre llamó al suboficial inspector Carlos Morínigo, quien sería su amigo, y le dijo "ajapo macanada". De inmediato, el uniformado se dirigió al Departamento de Criminalística e informó lo que le había relatado Candia.
Según la fiscal interviniente, Dora Nohl, cuatro hijos de 15, 13 y otro de 5 años quienes vivían con la pareja y uno mayor de 18 años que vivía con la abuela. Los menores que viven en la casa estaban durmiendo en la habitación contigua y cuando ingresaron los agentes, los derivaron rápidamente para que no vean el lugar del hecho y el cuerpo de su madre.
Asimismo, los policías encontraron a Candia frente a su vivienda e indicó dónde estaba el cuerpo de la víctima.
"Se pudo observar a la misma acostada boca arriba sobre un colchón en el piso con rastros de sangre y el rostro cubierto con una toalla", refiere el informe policial de la comisaría de Reducto.
Ante el hallazgo, la autopsia determinará si la víctima falleció a causa de un traumatismo de cráneo o por una asfixia, ya que la encontraron con una toalla en la boca.
La mujer ya había denunciado hechos de violencia de casos anteriores.