Marcelito es de esos niños que sueñan a lo grande. “Algún día voy a jugar en la primera división”, es su frase predilecta. Le encanta jugar al fútbol y es goleador en el club donde demuestra su habilidad. “Ahora está feliz porque su mano mejora”, dijo don Miguel Denis, su papá.
El niño es el que el pasado lunes se operó de la mano izquierda. Su caso conmovió a todo el país. A su papá, quien trabaja como albañil en Cambyretá, Itapúa, le habían robado 40 millones de guaraníes que ahorró durante 10 años para la operación de su hijo. Pero gracias al gesto solidario del Dr. Jesús Marín, especialista en mano, y a todo un equipo médico y personas de buen corazón, Marcelito pudo ser operado sin gastar nada.
“Él sigue en el hospital, recibe regalos y le emociona mucho. Esperamos que en esta semana pueda salir de alta”, añadió don Miguel. “Yo tuve que volver a Cambyretá para seguir trabajando para que a Marcelo y a sus hermanos no les falte nada. Él se quedó con su mamá y no ve la hora de volver a las canchas y chutar”, añadió. “Desde chico, Marcelito siempre nos preguntaba si algún día su mano tendría solución. Ahora, gracias a personas de buen corazón, mejorará”, dijo emocionado.
Sus padres se admiran de sus progresos diarios, de su fuerza de voluntad. “Él tiene 10 añitos, pero con la fuerza de un adulto. Siempre repite que peleará hasta donde pueda para ser un gran jugador de fútbol. Él jugaba así, en esa condición, y si todo sale bien, ahora lo hará de manera normal y mucho mejor”, añadió.El pequeño es cerrista de corazón y sueña conocer la Nueva Olla azulgrana y, por qué no, que los jugadores le regalen una camiseta del Ciclón. “Mi sueño es conocer a Diego Churín, quiero jugar como él, y también a Jean Fernandes, me gusta mucho cómo ataja”, expresó. “Quiero estudiar y jugar, como todo niño. Sé que esto va a ser el comienzo de algo mucho mejor”, dijo.
Por su parte, el Dr. Jesús Marín, quien operó a Marcelito, admitió que el paciente no llegará al 100 % de una mano normal, pero sí llegará al 90 %. “Estamos ante una malformación congénita (...) pero tendrá movilidad”, destacó.
Explicó que, al enterarse del caso del robo que sufrió el padre del chico, buscó contactar con él para ofrecerle la cirugía gratuita. Asimismo, buscó contactos para conseguir pasajes y que así vinieran hasta Asunción desde Cambyretá.
Así también, el Dr. Juan Almirón, director del Sanatorio Santa Bárbara, manifestó que el caso lo conmovió, especialmente por el robo que había sufrido el padre del paciente, tomando en cuenta que se trataba de un dinero ahorrado por 10 años para la realización de la cirugía.