La aprehendida fue identificada como Liz Mabel Benítez Báez, domiciliada en el barrio San Miguel de Villarrica. Según el informe policial, agentes intentaron verificar un automóvil Toyota Allion en el que circulaba la joven, pero la conductora aceleró bruscamente para evitar el control y comenzó una fuga por distintas calles céntricas de la capital guaireña.
Durante la persecución, la mujer realizó maniobras consideradas peligrosas por los intervinientes, incluso circulando en contramano en varias arterias de la ciudad. Ante la situación, la Policía Nacional montó un operativo cerrojo con apoyo de efectivos del Grupo Especial de Operaciones (GEO), del Departamento de Investigaciones y otras dependencias de seguridad.
En medio de la persecución, los agentes efectuaron disparos dirigidos a las ruedas del vehículo con el objetivo de detener la marcha del automóvil. El hecho generó gran preocupación debido a que dentro del rodado viajaba una bebé de apenas tres meses, quien permaneció expuesta durante toda la balacera y la fuga.
El procedimiento concluyó sobre la calle Capitán Demattei, donde el automóvil fue finalmente interceptado tras rozar una patrullera policial. Según el reporte oficial, incluso después de ser cercada, la conductora intentó continuar escapando, motivo por el cual los agentes realizaron otro disparo contra una de las cubiertas para neutralizar el vehículo.
Tras la detención, los uniformados encontraron varias dosis de una sustancia blanquecina en el interior del automóvil. Posteriormente, durante una inspección médica realizada en el Hospital Regional de Villarrica, también fueron halladas más dosis ocultas entre las partes íntimas de la mujer. Las pruebas de narcotest confirmaron resultado positivo a supuesta cocaína y clorhidrato de cocaína, totalizando más de 48 gramos fraccionados en varias dosis.